Receptividad: Abriéndonos a la Luz

Cuanta más gratitud puedas ofrecer al Piloto Supremo dentro de ti, más y antes aumentarás tu receptividad.

La receptividad es el flujo de energía y luz cósmicas. La receptividad es la capacidad de absorber y retener los regalos internos que el Supremo vierte en ti durante tu meditación. Si quieres estar receptivo, cuando te sientes a meditar, procura traer luz conscientemente a tu ser. Una vez que hayas traído luz a tu interior, dirígela hacia el lugar adecuado, al corazón espiritual. Entonces intenta convertirte en esa luz.
Si sientes que tienes un poco de receptividad, clama por más. No te quedes satisfecho con la receptividad que tienes. Si hoy es un estanque, conviértelo en una laguna, luego en un lago y finalmente en un vasto océano. La receptividad puede ser expandida gradual e interminablemente. Pero sin receptividad no puedes lograr nada en tu vida espiritual, ni siquiera de las incontables horas de meditación.
Una forma de aumentar tu receptividad es ser como un niño. Si la madre le dice al niño: “Esto es bueno,” el niño no tiende a pensar que es malo. No importa lo avanzado que estés en tu vida espiritual, puedes progresar de la forma más rápida teniendo la actitud de un niño, el sentimiento sincero y genuino de un niño.