La sinceridad de Vivekananda

Vivekananda demostró la sinceridad de su clamor interior por la verdad, por Dios, por la luz.  Ocurrió una vez que Vivekananda, que entonces era llamado Naren, recibió el ofrecimiento de un don muy significativo de su Maestro espiritual, Sri Ramakrishna.  Sri Ramakrishna le dijo, «Naren, sabes que he pasado por la disciplinas espirituales más austeras.  Constantemente le rezo a la Madre Kali y adoro a Dios.  He hecho todo lo necesario, y ahora estoy bendecido con poder oculto.  Pero sabes que no me interesa ningún logro externo.  No le presto atención siquiera al hecho de vestirme.  Estoy en mi propio mundo la mayor parte del tiempo.  Así que deseo decirle a la Madre Kali que me gustaría ofrecerte todo mi poder oculto.  Podrás usarlo cuando tengas que trabajar para el mundo en general».

Naren respondió inmediatamente, «Maestro, dime por favor si este poder me ayudará de alguna manera en mi realización de Dios».

Sri Ramakrishna dijo, «¡No, no! Sabes que el poder oculto no tiene nada que ver con la realización de Dios.  Pero cuando realices a Dios, si quieres trabajar algún tiempo, si quieres manifestar a Dios en la tierra, entonces este poder puede serte de gran ayuda».

La respuesta inmediata de Naren fue, «Primero lo primero. Primero deseo realizar a Dios.  Luego, si tú y Dios deseáis otorgarme poderes ocultos para el bien de la humanidad, los tomaré.  Pero por ahora quiero sólo a Dios.  Dios está en primer lugar en mi vida.»

Ramakrishna quedó extremadamente complacido con su discípulo más querido.  Le dijo a los demás discípulos: «¡Mirad mi Naren!  Mirad el ejemplo que ha dado para vosotros.  Primero debéis prestar toda la atención a Dios, sólo a Dios.  Ésa es la única manera en que podéis realizar a Dios.  El poder oculto tiene una importancia muy secundaria.»


La mayoría de los Maestros espirituales genuinos han advertido a sus discípulos de no preocuparse por los poderes escondidos del kundalini.  Si un discípulo se preocupa sólo por la verdad, sólo por la luz, entonces hará un progreso real en su vida interior.

Practicamos kundalini yoga a fin de obtener poder de uno u otro tipo.  Pero si meditamos en Dios y complacemos a Dios, el Creador, Él nos dará Su creación entera si así lo quiere.  Si en primer lugar y ante todo queremos al Creador, y no a Su creación, entonces obtendremos al Creador.  Y una vez que tenemos al Creador, Su creación entera estará también a nuestra disposición.  Si clamamos por una parte diminuta de la creación, podemos obtenerla con relativa facilidad; pero la riqueza infinita del Creador quedará retenida para nosotros y tendremos que quedar satisfechos con la pequeña porción que hayamos pedido.

–Sr Chinmoy, de "Kundalini, el Poder-Madre"