Estoy harto de la mente

Hubo un gran científico llamado Dr. Satyendranath Bose. Su nombre fue realmente inmortal en el mundo de la ciencia, no sólo en la India sino en muchos otros países. Algunas personas son grandes, pero tal vez no tienen suficiente bondad. Sin embargo, en su caso, él no solo era grande sino también extremadamente bueno, amable y humilde. Su corazón era el de un niño pequeño. Tenía un especial cariño por los niños y solía jugar muchos juegos con ellos. Un juego que le gustaba en particular y que solía jugar con ellos era el Karam. Él mismo era un buen jugador y, aunque se había distinguido como un eminente científico, solía disfrutar jugando con los niños y ellos, por su parte, lo aceptaban como su héroe.

Sucedió una vez que estaba jugando Karam con algunos chicos, y estaba profundamente absorto en el juego. Un hombre de mediana edad pasó por allí y durante un largo rato estuvo observando el juego. Al cabo de un rato el científico le dijo: "¿Puedo hacer algo por usted?" El hombre contestó: "Le estaría sumamente agradecido si presidiera usted una reunión en nuestra escuela. Mañana habrá un encuentro especial en nuestra escuela, y estaría muy agradecido si usted pudiese estar allí para presidirlo."

Muy educadamente el científico contestó: "No, no puedo, lo siento. Por favor, encuentre a otra persona." Pero  de nuevo el visitante le instó: "Oh, le necesitamos desesperadamente. No hay nadie tan grande como usted. Estaríamos profundamente honrados si usted viniese a presidir el encuentro."

Con la mayor educación el científico repitió: "No podré ir mañana a esa hora porque se me espera para jugar con mis amigos aquí. Nada me da más alegría que jugar con los niños. He presidido cientos y cientos de reuniones, y no obtengo allí ninguna alegría. Yo quiero alegría, usted quiere alegría, todo el mundo quiere alegría.  Para mí, este Karam es infinitamente más significativo que la oportunidad que usted me está brindando de presidir en una reunión, porque sé que personas intelectuales y argumentadoras asistirán a esa reunión, y todas traerán sus mentes razonadoras. Yo ya estoy harto de la mente razonadora. Sólo quiero el corazón, el corazón puro y sincero, el corazón de unidad. Obtengo ese tipo de corazón aquí, con mis pequeños amigos. Les he prometido que mañana jugaré con ellos, y ciertamente lo haré. Sólo quiero permanecer en el corazón. He desempeñado mi papel en la mente y ahora estoy desempeñando el papel de mi corazón. La satisfacción está ahí, sólo ahí. La paz esta ahí, sólo ahí."

Texto original : Enough of the mind en Sri Chinmoy Library