El río fluye hacia el mar

El río fluye hacia el mar, murmurando.
Nunca abandona su curso.
Nunca se desvía del sendero correcto.
Espera que un día, oh Señor,
Tú aparezcas ante él,
ya que por todas partes
en la colina y en el bosque,
en todas las cosas
Tu Luz de Compasión reina suprema.