Deviniendo un instrumento
Si tienes música alusiva
en tu mente
y una canción fervorosa en tu corazón,
podrás fácilmente
revelar un desconocido mundo de belleza
para los amantes de Dios.
Yo canto porque Tú cantas.
Sonrío porque Tú sonríes.
Porque Tú tocas la flauta,
yo he devenido Tu flauta.
Tú tocas en lo profundo de mi corazón.
Eres mío, soy Tuyo:
esta es mi única identificación.
En una sola forma Tú eres
mi Madre y Padre eternos,
la Conciencia-luna y
Conciencia-sol que todo lo abarcan.
Cuando interpretamos música del alma nos damos cuenta de que no
somos nosotros el músico; somos tan sólo un instrumento. Somos como un
piano, violín o guitarra, y es Dios quien está tocando en nosotros
constantemente. Si realmente interpretamos música del alma, veremos que
sólo somos un instrumento, que alguien está cantando y tocando en
nosotros y a través de nosotros, y ese alguien es nuestro Piloto
Interno, el Supremo.
Al creador terrenal lo malinterpretamos a causa se sus imperfecciones.
Pero él está haciendo descender su creación desde otro mundo,
especialmente si es un músico del alma. Él hace descender realidad
desde un mundo superior en virtud de su intensa aspiración, y durante
media hora o una hora él permanece alto, muy alto. La música que
escribe o interpreta en ese momento proviene desde ese plano superior.
Pero después de media hora o una hora tal vez entrará de nuevo en su
conciencia ordinaria. Por eso la gente aprecia a un músico del alma
mientras escuchan su música y después le desprecian por sus fallos
humanos. Todo lo que ha traído desde esos muy altos mundos para
iluminar y colmar la conciencia de la tierra es sin duda la
representación y la realidad del hálito de vida de Dios descendiendo de
los mundos superiores.
La música es de Dios y para Dios. La música real, la música divina, te
lleva de regreso a Dios, el Músico Supremo. La música divina es del
corazón y para el corazón. Si es música para el mundo vital, quienes la
interpretan tendrán que vivir en ese mundo. Pero si quieres vivir todo
el tiempo en el mundo del alma, tu música ha de ser totalmente
diferente. Dale al mundo la realidad que vives. Incluso aunque el mundo
no la aprecie ahora mismo, aún así tienes que permanecer fiel a tu
realidad. Si no estás tocando la música que vives, la música que eres,
lo sentirás. Es como estar viviendo una doble vida. Tu vida externa
debe sumarse a tu vida interna. Todo lo que haces en la vida externa
debe ser una adecuada expresión de tu vida interna. Si hay un abismo
abierto entre tu vida interna y tu vida externa, entonces nunca puedes
ser feliz.
Si estás implorando ver la Luz de Dios en tu conciencia, entonces
tienes que darle al mundo lo que eres realmente. Si haces emerger la
música del alma, sólo entonces tu contribución a la humanidad será
significativa. Cuando la capacidad artística es unida con la capacidad
espiritual, el músico puede atravesar los muros que otros músicos han
creado. En ese momento, el éxito externo no será sólo éxito mundano
sino también éxito divino.
Puedes decir que en el mundo externo tienes que tocar música no divina.
¡Pero de ninguna manera estás obligado a ello! Sólo por atraer la
atención del mundo, no dejes que tu vida espiritual sufra. Sigue la
vida espiritual con sinceridad. Trata de hacer emerger la música del
alma.
¿Puede una obra de arte manifestar un estado superior de conciencia que el artista mismo haya alcanzado?
Un artista, como un ascensor, puede ir muy alto durante un efímero
segundo y crear algo muy elevado. Entonces, al momento siguiente puede
caer. Pero incluso si cae como ser humano, lo que ha alcanzado
permanece en su altura original. Es posible que ese artista nunca
alcance otra vez esa altura en esta encarnación, pero su creación
permanece. Pero sin alcanzar una cierta altura, al menos durante un
efímero segundo, el artista no podrá crear nada a esa altura en
particular.
¿Cómo puedo vencer el miedo cuando actúo ante una audiencia?
Cuando interpretas música, siente que no eres tú quién está tocando. Es
otro el que está tocando y es otro el que está disfrutando. Pero ese
otro es parte de ti. Una parte de ti está tocando, otra está
disfrutando y una tercera parte se ha convertido en la música misma.
Así pues, en cuanto empiezas a tocar, divídete en tres partes. Siente
que una existencia tuya está tocando, otra porción tuya está observando
y una tercera parte de ti es la música misma. Eres el creador, eres la
creación y eres la realidad que existe en el creador y la creación. No
hace falta que estas cosas vengan como pensamientos o imágenes
mentales; nada de eso. Pueden venir de un vistazo.
A veces cuando tocas, en virtud de la unicidad de tu corazón con la
audiencia, puedes observar una cosa. Hay dos corazones: uno es tu
pequeño corazón, el que está tocando, y otro es tu gran corazón, el que
está escuchando. La audiencia es el corazón más grande y tú eres el
corazón más pequeño que está expandiéndose y deviniendo uno con el
corazón más grande. Cuando estás tocando, trata de sentir esto. Y
después siente que tú eres el corazón más grande y la audiencia el
corazón más pequeño. Si tienes esta experiencia, sentirás que eras uno
y ahora te has vuelto muchos, y que eras muchos y ahora te has vuelto
uno.
Esto es lo que ocurre cuando el corazón más pequeño y el corazón más
grande se encuentran. El corazón más pequeño es la semilla y el corazón
más grande es el árbol. La semilla se convierte en árbol y el árbol
engendra nuevas semillas. Si puedes verlo de esta manera, tu música
proporcionará la mayor satisfacción en cada momento, puesto que en este
momento eres la semilla y al momento siguiente eres el fruto. Eres el
fruto, eres la semilla; eres el sueño, eres la realidad. Esto es lo que
siente el corazón.
Cuando actúes, siente que no estás ante cincuenta personas. Siente que
sólo hay una persona escuchándote, e imagina que esa persona es un niño
de sólo dos años. Esta es la manera humana.
La manera divina es ver inmediatamente al Supremo ante ti. Si ves al
Supremo y sientes que también tú eres el Supremo, ¿cómo puede un
Supremo tener miedo de otro Supremo? Sólo hay un Supremo. Si te postras
ante el Supremo dentro de cada individuo en la audiencia, de inmediato
devienes uno con cada individuo. Entonces no tendrás miedo. Tienes
miedo porque no sientes tu unicidad. Pero si eres uno, no sientes
miedo. Esta es la manera divina.
¿Cómo puede una persona manifestar la música más elevada, más jubilosa de su alma mientras toca un instrumento?
Mientras tocas un instrumento musical, has de sentir que la música es
un lenguaje universal, que la música tiene y también es la llave para
la cerradura de la Puerta-Corazón del Supremo. Sólo la música tiene
acceso libre para abrir la cerradura de la Puerta-Corazón del Corazón
universal del Supremo. Si puedes hacer esto, el músico en ti podrá
manifestar lo Altísimo.
Cuando meditas con toda el alma, temprano en la mañana, entras en un
mundo superior, el mundo de la realidad, la perfección y la
satisfacción divina. Puedes intentar hacer descender ese mundo a tu
música de un modo práctico. Mientras estás inhalando y exhalando, trata
de sentir que estás ofreciendo tu hálito de vida al instrumento que vas
a utilizar. Tú hálito de vida es algo muy precioso. Siente que estás
ofreciendo la posesión más preciosa de tu vida a tu instrumento.
Cuando el Supremo te creó, Él te dio una porción de Su Realidad, de Su
Divinidad. Ese fue el sacrificio supremo. Él dio algo de Sí mismo y te
creó a ti. Intenta sentir que ahora tú estás creando algo para el
mundo. Le estás dando a tu instrumento algo de ti mismo—algo realmente
precioso y luminoso, algo que es parte integral de tu propia realidad.
Tú eres el instrumento del Supremo. Él te está usando y tú estás usando
otra cosa, tu propio instrumento. Sólo te lleva unos segundos. No
tienes que hacer esto con todas las cuerdas. Tan sólo echa un vistazo a
una o dos de ellas y siente tu hálito de vida dentro. En ese momento,
ofrece gratitud al Supremo, que te dio la vida misma, y siente que
estás dando a tu instrumento una porción de tu vida. El Creador te creó
ofreciéndote una porción de Su Realidad. Ahora te está pidiendo que
crees algo de la misma manera.
¿Podemos usar la meditación para aumentar nuestra creatividad?
¡Ciertamente! La oración y la meditación son la única manera. Muchas
personas no han nacido poetas o artistas. Pero, por la práctica de la
meditación, traen a su sistema capacidades literarias, capacidades
pictóricas, capacidades musicales, porque meditación quiere decir nueva
vida. Cuando nueva vida entra en ti, devienes una persona nueva. Antes
no eras un artista, supongamos. Dios te dio un tipo de vida en
particular, con unas capacidades en particular. Pero cuado una nueva
vida entra en ti, significa una nueva oportunidad, una nueva avenida,
una nueva luz que entra. En ese momento puedes fácilmente adquirir
creatividad.
¿Cómo puedo llenar mi música de belleza suprema?
Puedes hacer que tu música esté llena de belleza suprema si puedes
recordar contantemente que tu música es sólo una extensión de
conciencia interna y también una expresión de lo divino dentro de ti
que está clamando por su manifestación. Si puedes aceptar o sentir o
ser consciente de lo divino dentro de ti, entonces puedes llevar a tu
música, mediante la expresión de la realidad de tu vida, la belleza
suprema. Pero siente siempre que lo divino dentro de ti ha aceptado la
música como una expresión de su realidad para tu propia perfección en
la vida.
Cuando interpretas música, has de sentir que no tocas pára
satisfacer tu vital, ni para competir con otros, ni por el aplauso de
la audiencia ni por el nombre y la fama. Tienes que sentir que eres el
instrumento y el Supremo está tocando en ti y a través de ti. Eres su
instrumento y Él está haciéndote sonar. Él es el Músico y, al mismo
tiempo, Él mismo es el oyente. Tienes que sentir que Él es el
intérprete, Él es el oyente y Él es el instrumento mismo. Si tienes esa
clase de sentimiento, la perfección divina amanece automáticamente en
tu música.
¿Es mejor interpretar la música de memoria que leerla en una partitura?
Si estás interesado en la fuente espontánea del corazón, es mejor
interpretar la música de memoria. Entonces puedes darle vida a la
música. Cuando lees música, los ojos están mirando el papel y la mente
está operando. En ese momento, la conciencia mental entra en la escena;
la conciencia del papel entra en la mente, y las cualidades
espontáneas, fervorosas, están todas ausentes. Por tanto, deja que la
fuente fluya tan sólo desde el corazón. Si tienes otra pequeña fuente
en la mente, a pesar de tener una gran fuente en el corazón, vas a
crear un problema. Por otra parte, si te sabes todas las notas pero
sólo tocas mecánicamente, eso tampoco está bien. Deberías aprender la
música de memoria, pero también deberías dar vida a la música mientras
la tocas. Leer la música quita parte de la cualidad espiritual, aunque
ese es método usual.
Cuando alguien siente dentro un hermoso poema o canción, ¿qué impide expresarlo externamente?
Hay dos razones principales. La primera es que cuando sientes un poema
o una canción, dudas de ello; dudas de si es real o no. Sientes: “¿Cómo
puedo tener ese tipo de sentimiento tan hermoso? Hace cinco minutos
estuve mintiendo, hace diez minutos estaba envidioso de alguien, no es
posible que ahora me sienta así.” Pero lo que sucedió hace cinco
minutos no tiene nada que ver con lo que estás sintiendo ahora mismo.
La mente es muy lista. Cuando tienes una experiencia maravillosa, una
experiencia muy buena, muy elevada, tu mente intentará en seguida
arrojar agua fría sobre ello, porque tu mente no quiere que tengas
alegría en su forma pura. Tu mente te preguntará en seguida cómo puedes
experimentar este tipo de cosa cuando hace tan sólo un rato actuaste de
una forma tan poco divina. La mente dirá que todo es una alucinación
mental. Y en el momento en que abandones la experiencia, la misma mente
vendrá y dirá: “¡Ves, qué tonto eres! Lo has perdido todo; lo has
tirado todo. Sólo Dios sabe cuantos meses más te llevará obtener esta
experiencia de nuevo.”
La segunda razón por la que no puedes expresar un poema o una canción
que tienes dentro, es que hay una separación entre tu sentir y tu
devenir. Cuando sientes algo, si no devienes inmediatamente en ello, tu
ser vital se rebela. El ser vital siente que has permitido a un extraño
entrar en ti, y se siente celoso. Actúa igual que un niño cuando ve que
su madre y su padre han permitido que alguien más venga y se quede en
su casa. Naturalmente se pone celoso porque siente que ahora sus padres
no podrán prestarle tanta atención como antes. Cuando sientes algo
dentro de ti, significa que has invitado a algo o alguien a tu casa,
pero no ha entrado todavía. Una vez que ha entrado, la expresión está
prácticamente lograda, pero el niño puede sublevarse antes de que ella
entre. Puede que empiece a gritar y a decir: “No la quiero; no la
quiero”. Pero si los padres se ponen serios y dicen: “La hemos invitado
y va a quedarse”, entonces todo ha terminado. Una vez que devienes lo
que sientes, la dificultad se ha terminado.
Estas son las dos principales cosas que te impiden manifestar en tu vida externa lo que sientes internamente.
¿Cómo puedo mantener a mi ego fuera de mi arte?
Tienes que ser listo. Si el ego viene, piensa que tú eres una persona y
tu ego es otra. La otra persona no es divina, pero te estás juntando
con ella. Has conseguido una hogaza pan y la estás compartiendo con
alguien a quien llamas externamente amigo. Pero desde tu
experiencia interna personal sabes que este ego es realmente tu
enemigo. ¿Por qué has de compartir con alguien que no tiene el mismo
objetivo que tú? El ego se interpondrá en tu camino cuando intentas
correr hacia tu objetivo. Alimentando a alguien que tiene un objetivo
diferente del tuyo, tan sólo estás retrasando tu propio progreso y
debilitando tu propia fuerza.
El Supremo está esperándote; está implorando e implorando que Le
alcances. Pero tú estás dando la mitad de tu fuerza a alguien que es en
realidad tu enemigo. El Supremo te da la oportunidad y la capacidad
para correr lo más rápido posible, pero tú estás compartiendo la mitad
de tu capacidad con alguien que está corriendo hacia otra meta, la meta
de la destrucción. Tienes que sentir en ese momento que es un enemigo
real. Si ves al ego de esta manera, puedes fácilmente separar tu
capacidad creativa de tu ego.
¿Qué clase de actitud mental debe uno tener al aprender música?
Hay música mental, música vital y música física. Y además, hay algo
llamado música del alma. Si uno quiere verdadero deleite del corazón y
de la vida de aspiración, debe entonces dedicar su música a Dios. Debe
tocar música del alma—música que inspirará a su propia vida de
aspiración e inspirará a los demás que la oigan—no música que excitará
su ser vital y despertará la conciencia física.
¿Es la música espiritual la que te hace pensar más en Dios?
Digamos, más en la satisfacción, la luz y el deleite. Puede haber
grandes músicos que no creen en Dios, pero creen en la satisfacción, la
alegría y el deleite. Si interpretas música divina, música espiritual,
estás llamado a dar y obtener satisfacción.
¿Cómo puedo retener mi aspiración para manifestar y servir a Dios
mediante mi música y no ser afectado por las personas involucradas en
el negocio musical que sólo están preocupadas por los signos del dólar?
Puedes transformar la naturaleza de aquellos que se preocupan más por
el dinero que por la música real. ¿Cómo? Has de hacerte sentir en cada
momento que tu música no es algo para excitar a la humanidad sino para
iluminar a la humanidad. Si es excitación, entonces sólo el vital es
alimentado. Si es iluminación, entonces el ser entero es alimentado.
Cuando piensas en la música, piensa siempre en la iluminación.
Considera la música como algo que ilumina constantemente y no como algo
que proporciona dinero y que te hará multimillonario. Haz sentir
siempre a esas personas preocupadas por el dinero que es iluminación lo
que puede venir de tu música y no poder-dinero.
La música puede hacer mucho por el Supremo. Es una manera de llegar a
la humanidad y traer espiritualidad a la humanidad. El tendero le da
algo al cliente y este lo aprecia. Entonces, cuando el cliente empieza
a tener confianza en ese tendero en particular, este le dice: “Has
apreciado mi mango, pero ahora tengo algo más para ti; tengo también
una guaba. Esto también te satisfará y te alimentará.” Puesto que el
cliente tiene fe en el tendero, probará la nueva fruta y quedará
satisfecho. Ha llegado la hora de que la gente de la música diga:
“Podemos darte algo más. Se llama espiritualidad. Pruébalo.”
Cuando un músico lleva una vida espiritual, le resulta muy fácil ayudar
a miles de personas a la vez, porque esas personas aprecian su música y
el tipo de vida que lleva. Los Maestros espirituales sólo pueden
acercarse a la humanidad si las personas acuden a ellos con aspiración
real, mientras que los músicos tienen los medios para acercarse a la
humanidad con su arte.
¿Cómo puedo traer espiritualidad a mi música?
Cada buscador-músico tiene la oportunidad dorada de complacer al
Supremo con su música. Siempre que interpretes música has de saber si
esa música va a complacer o no al Supremo. Si te gusta a ti y sientes
que complacerá a Dios, entonces tócala. Si sientes que no complacerá a
Dios, entonces nunca la toques. Tocar música vital inferior para tener
la apreciación del público nunca puede complacer al Supremo. Si una
persona normal y corriente que no se ha embarcado en la vida espiritual
toca ese tipo de música, está haciendo lo correcto conforme a su propio
estándar. Pero si un buscador toca ese tipo de música, no puede hacer
progreso alguno.
Un buscador sincero que ya ha aceptado un sendero propio debería
interpretar sólo música espiritual, música psíquica, música que eleva
su conciencia y la de los demás. Toca la música que te inspire, que
provenga de lo más profundo de tu corazón e ilumine tu conciencia.
Cuando tocas este tipo de música, siente por favor que Dios está
desvelando Su propia Música interna y colmándose en ti y a través de ti.
Soy músico y también estoy tratando de seguir la vida espiritual.
Encuentro dificultad en reconciliar estas dos partes de mí, y siento
que no debería intentar moverme demasiado rápido en esta área.
Puedes decir que es necesario evolucionar lentamente, que no puedes
cambiar tu música de la noche a la mañana. Entonces te diré: “De
acuerdo, pero también trata de hacer emerger la otra vida.” cada vez
que haces un intento exitoso, siente, “Mi vieja vida está llegando a su
fin”. Siente que has obtenido suficiente dinero, fama y todo eso.
Incluso si no has conseguido suficiente, intenta convencer a tu mente.
De esta manera tu alma emergerá. Si puedes hacerte sentir que el mundo
entero te aprecia y te admira, que el mundo entero te ha dado lo que
quieres, pero aún no estás satisfecho, entonces te preguntarás qué
tienes todavía que hacer en tu vida. Lo que tienes que hacer es
complacer a tu Piloto Interno a Su propia manera.
Ahora mismo tal vez piensas que el mundo no va a apreciar tu música
espiritual. Puede llevar un tiempo, pero hoy o mañana crearás otro
mundo de música. Si continuas creando, un día la gente apreciará tu
creación.
Internamente el mundo quiere progresar. Externamente el mundo quiere algo nuevo. Eso que es eterno es externamente nuevo.
Como músico, cuando quieres ofrecer algo a la audiencia, si empleas
medios externos todo el tiempo, no serás capaz de dar satisfacción. El
mundo está siempre buscando lo nuevo. Dios mismo está buscando lo
nuevo. Este nuevo río está fluyendo y tenemos que volvernos uno con el
flujo. Está saliendo algo nuevo que ofrece progreso a la humanidad, y
si devenimos uno con ello, entonces podemos realmente ofrecer algo a la
humanidad.
¿Ayuda el interés de la humanidad en las artes escénicas al progreso del mundo?
La danza, el teatro y la música son para ayudar al progreso del mundo.
La aspiración va a ir seguida de la realización, y la realización va a
ir seguida de la manifestación. Si los intérpretes hacen todo con una
actitud divina para inspirar y elevar a la audiencia de alguna manera,
ciertamente eso ayuda al progreso de la audiencia. De lo contrario, el
motivo erróneo de los intérpretes y el motivo erróneo de la audiencia
no puede ayudar de ninguna manera al progreso del mundo. Y además, la
inspiración que obtiene hoy la audiencia debe ser expandida mañana
hacia una verdad más elevada y más profunda que llamamos aspiración.
Cuando está escribiendo un poema o una canción, ¿invoca a veces el alma de otro gran artista y emplea sus capacidades?
Si quieres escribir como Shakespeare, si su alma está aún en el mundo
de las almas y puedes invocar su alma y alcanzarla, ésta puede darte
algo de sus capacidades. Esto es absolutamente cierto. O si la persona
aún vive, también puedes invocar al alma. Pero sólo por invocar el alma
de un gran escritor o cantante no puedes conseguir sus más altos
logros. Antes de cantar, si rezas directamente al Supremo y dices:
“Ahora voy a cantar. Te estaré sumamente agradecido si me concedes una
voz muy fervorosa como la de él o ella”, este es el método más
efectivo. Si tratas de invocar el alma de alguien que es un buen
cantante, tu mente pensará de inmediato en sus cualidades no divinas.
Sabes que esa persona canta bien, pero tal vez no podrás apreciar la
vida interna de esa persona. Sólo aprecias una cierta capacidad que tú
quieres, pero tu mente física es tan mala que no te dejará separar el
alma de la persona de su vida en el plano físico. Quieres pensar en el
alma, pero en seguida el cuerpo puede venir ante tu mente. Y cuando el
cuerpo viene, inmediatamente piensas veinte cosas malas acerca de la
persona, así que no derivas mucha ayuda de ella.
Reza al Supremo, poniendo al Supremo en frente de ti. Dile: “Supremo,
Te estoy rezando para que me des la capacidad de cantar de tal o cual
persona”. En ese momento estás poniendo al Supremo entre tú y la otra
persona cuya excelente voz quieres tener. Entonces obtienes capacidad,
y esa capacidad no te hará ningún daño. Pero eso no quiere decir que
conseguirás la misma altura que la otra persona.
¿Cuál es la esencia espiritual de la música de Beethoven?
La esencia espiritual de la música de Beethoven es que la vida externa
puede ser armonizada, liberada y colmada por la guía consciente de lo
físico en nosotros por el alma. Incluso cuando la vida externa comienza
desde la más oscura ignorancia, tiene esperanza. Primero tiene
esperanza, luego tiene la certidumbre de su total transformación,
iluminación y perfección.
Cuando la música de Beethoven comienza, produce el sentimiento de un
elefante enloquecido, golpeando primero por aquí, luego por allí.
Podemos imaginarlo golpeando primero a un muro y luego moviéndose hacia
el otro lado y golpeando otro muro; pero esta moviéndose,
moviéndose—movimiento constante. Entonces el movimiento, tras tener
unos cuantos golpes, tras romper cabezas aquí y allí, se dirige hacia
el objetivo. Ya lo llamemos movimiento fervoroso, movimiento vital o
alguna otra cosa, finalmente alcanza el objetivo.
Lo que Beethoven dice acerca de la música es cierto, no sólo desde el
punto de vista intelectual y emocional, sino también desde el punto de
vista espiritual: “La música es la mediadora entre la vida espiritual y
la vida sensual. Aunque el espíritu no sea dueño de eso que crea a
través de la música, es bendecido en esta creación, la cual, como toda
creación de arte, es más poderosa que el artista.”
