El significado de la vida
La vida es la Bendición Trascendental de Dios a Su Creación. ¿Qué es
más importante que la Bendición de Dios? La amorosa Atención de Dios.
¿Qué es más importante que la amorosa Atención de Dios? El cumplimiento
absoluto de la Voluntad de Dios.
La vida es la experiencia de
sabiduría y fe del hombre. La sabiduría sin fe es la esclavitud de la
futilidad. La fe sin sabiduría es la sonrisa de la estupidez. Fe y
sabiduría pueden ir juntas. La fe nos despierta para ver la Verdad. La
sabiduría nos ayuda a vivir la Verdad.
El mundo externo es un drama
de conflicto entre los pensamientos pasajeros y destructivos de la
mente del hombre y la voluntad constructiva y duradera del alma del
hombre. El mundo interno es un juego de armonía entre la entrega de la
mente y la aceptación del alma.
La vida es voluntad. Sólo hay una
voluntad que media entre Dios y el hombre. Esta voluntad es a la vez el
llanto descendente de la Atención y la Compasión, y el llanto
ascendente del amor y el desamparo. La vida es el intento consciente
del hombre de ver a Dios cara a cara.
Primero intenta. Luego clama si fuese necesario.
Primero ofrece. Luego toma si fuese necesario.
Primero corre. Luego para si fuese necesario.
Primero sé el hacedor. Luego sé el hablador si fuese necesario.
El pensamiento, el pensamiento humano, gobierna el mundo. Pero el mero pensar no sirve de nada.
Cuando pienso, Dios es mi frustración.
Cuando lloro, Dios es mi consuelo.
Cuando intento, Dios es mi salvación.
Cuando quiero, Dios es mi iluminación.
Debemos amar primero a Dios, si de verdad amamos la vida, pues
Dios no sólo es el Origen sino el Aliento mismo de la vida. El amor a
Dios no cuesta nada, absolutamente nada, pero vale mucho. Nuestra mente
conoce esta verdad. Nuestro corazón practica esta verdad. Nuestra alma
encarna esta verdad.
La objetivo último de la vida humana es la
liberación. La liberación es la elección del hombre y la Gracia de
Dios. La liberación es la fluidez total del hombre y la responsabilidad
constante de Dios.
Tú lloras porque no tienes planes para hacer que
tu vida sea significativa y exitosa. El llora porque todos sus planes
han llegado a una pobre conclusión. Yo lloro porque no quiero tener
ningunos planes. Lo que quiero es estar todo el tiempo sentado a los
Pies del Supremo, que es la Visión y la Realidad al mismo tiempo.
Mi
vida tiene tres doctores: el Dr. Amor, el Dr. Devoción y el Dr.
Entrega. El Dr. Amor cura la estrechez de mi mente. El Dr. Devoción
cura la impureza de mi corazón. El Dr. Entrega cura la ignorancia de mi
vida.
Mi vida tiene tres Dioses. Dios la Existencia, Dios la
Conciencia y Dios el Deleite. Dios la Existencia vive eternamente en
mí. Dios la Conciencia crece constantemente en mí. Dios el Deleite vive
inmortalmente conmigo.
Universidad Interamericana
San Juan, Puerto Rico
17 de octubre de 1968
