El atajo, el atajo mayor y el atajo máximo

Mi dulce Señor Supremo, estoy realmente cansado de este largo camino. El camino que nos separa es muy largo. Te lo ruego, por favor, concédeme un atajo. Te estaré eternamente agradecido si me concedes un atajo para llegar hasta Ti”.

“Hijo Mío, me sorprende oír que quieres tener un atajo, pues Yo pensaba que algún día me preguntarías por el camino más corto de todos. Estás dispuesto a quedar satisfecho únicamente con un atajo, y Yo te daré un atajo, pero además,  te enseñaré otro atajo aún mayor y el atajo máximo, por si los necesitas en el futuro cercano.

“El atajo es la creencia; debes creer en Mí. Debes creer constantemente en Mí. Sencillamente repite para ti mismo: ‘Creo en Dios, creo en Dios’. Este es, sin lugar a dudas, un atajo excelente.

“Un atajo aún mayor es repetir para ti mismo: ‘Mi Señor Supremo me ama infinitamente más de lo que yo me amo. Mi Señor Supremo me ama infinitamente más de lo que yo me amo’. ¿Cómo es esto posible? Es posible porque, cuando tú ves los innumerables defectos en ti mismo, te sientes frustrado y quieres destruirte. Pero Yo te veo como una parte de Mi propia Realidad; por lo tanto no me siento frustrado. Estoy dispuesto a continuar con Paciencia infinita, y esta Paciencia, sin duda, es tu salvación. Como puedes ver, te amo infinitamente más de lo que tú te amas.

“Y el atajo máximo es este: tienes que decirte a ti mismo que Me necesitas incesantemente. Por mi parte, Yo te diré que te necesito inequívocamente. Tú me necesitas incesantemente y Yo te necesito inequívocamente. Esta debe ser tu plegaria constante y sincera.

“Si puedes repetir que crees en Mí, eso es un atajo. Si puedes decir que Yo te amo infinitamente más de lo que tú te amas, eso es un atajo aún mayor. Y el atajo máximo es sentir que tú Me necesitas incesantemente y Yo te necesito inequívocamente. Si puedes hacer todo esto, entonces, el atajo, el atajo mayor y el atajo máximo estarán abiertos para ti.

“Para Mí, también hay un atajo, un atajo mayor y un atajo máximo para llegar hasta ti. El atajo es cuando Me digo que descubriré en ti a Mi instrumento más perfecto. El atajo mayor es cuando Me digo que siempre te amaré incondicionalmente, no importa lo que hagas, ni lo que pienses de Mí, no importa lo que Me digas, ni lo que te suceda, no importa lo que quieras hacer con la visión de tu vida y con la realidad de tu vida. Y el atajo máximo es cuando veo en ti el Alma de Mi Eternidad y cuando guardo para ti la Meta de Mi Infinitud”.

–Sri Chinmoy, del libro "Aspiración-Everest"