Conócete a ti mismo
Atmanam viddhi– "Conócete a ti mismo". Cada individuo
tiene que conocerse a sí mismo. Tiene que conocerse como la Conciencia
infinita, eterna e inmortal que es. Los conceptos de Infinitud,
Eternidad y Inmortalidad son absolutamente extraños para nosotros. ¿Por
qué? La razón es muy sencilla. Vivimos en el cuerpo, más que en el
alma. Para nosotros el cuerpo es todo. No hay ni puede haber nada más
allá del cuerpo. La existencia del alma la consideramos pura
imaginación. Pero les aseguro que el alma no es imaginaria. Es a la vez
la vida y la revelación de la Realidad Cósmica. La mayoría vivimos en
el cuerpo, en la conciencia física ligada a la Tierra. Nuestro profesor
es la oscuridad; nuestro tutor la ignorancia. Pero si alguna vez
vivimos en el alma, veremos que nuestro profesor es la visión y nuestro
tutor la iluminación.
“La vida es esfuerzo.” Eso dice el
cuerpo. “La vida es bendición.” Eso dice el alma. Lo humano en el
hombre no quiere ir más allá de la moralidad, la sociedad y la
humanidad. Lo divino en el hombre desciende desde la divinidad a la
humanidad, desde la unidad a la multiplicidad.
Atmanam viddhi– "Conócete a ti mismo". Los visionarios
Upanishádicos no sólo descubrieron esta Verdad Trascendental, sino que
la ofrecieron a la humanidad que sufre, llora y lucha. Para poder
conocerse,primero tiene uno que descubrirse. ¿Qué es el auto-descubrimiento? El auto-descubrimiento es la realización de Dios.
Sin yoga no hay auto-descubrimiento. El yoga no es una religión. El
yoga es la Verdad universal. Es la verdad tradicional de la India. Es
la experiencia más importante de la vida. El verdadero yoga y la vida
van juntos. No pueden ser separados. Si trata de separarlos, fracasará.
El yoga y vida son tan inseparables como el Creador y la creación.
¿Es yoga otro nombre del ascetismo severo? No, nunca. ¿Es Yoga otro
nombre de la auto-disciplina? Decisivamente sí. ¿Exige el yoga el
rechazo del mundo y la privación de los sentidos? No, nunca. ¿Exige el
yoga la aceptación del mundo y el control de los sentidos? Sí, un
vigoroso sí. ¿Es el yoga para todo el mundo? Sí y no. Sí, porque cada
alma humana ha venido de Dios e internamente aspira regresar a El. No,
porque algunas personas, en su nivel actual de desarrollo, sienten que
pueden vivir sin Dios.
¿Pueden la erudición y el razonamiento ofrecerle al hombre la
auto-realización? No. El mero conocimiento teórico culmina en el
auto-engaño. ¿Por qué? Porque un hombre de conocimiento siente que ha
logrado la sabiduría infinita, pero, desafortunadamente, no sabe que la
verdadera Sabiduría Infinita sólo puede venir de Dios, de la
realización de Dios. El mero razonamiento mental culmina en la
frustración.
¿Pueden la dedicación y la aspiración ofrecerle al hombre la
auto-realización? Sí. La dedicación del hombre es la flor de su corazón
ofrecida a los Pies de Dios. La aspiración del hombre es el fruto de su
alma colocado en el Regazo de Dios.
Para la auto-realización el hombre necesita libertad. Dios le da
libertad. ¿Qué es la libertad? La libertad es el poder-sacrificio de
Dios y el poder-milagro del hombre. Sri Ramakrishna, el gran Maestro
espiritual de la India, señaló en cierta ocasión: “El infeliz que dice
constantemente, ‘Estoy atado, estoy atado,’ sólo consigue estar atado.
Aquél que día y noche dice, ‘Soy un pecador, soy un pecador,’
verdaderamente se convierte en un pecador. Uno debe tener tan ardiente
fe en Dios, que pueda decir, ‘He repetido el nombre de Dios, por tanto,
¿cómo podrá el pecado todavía adherirse a mí?, ¿cómo podré ser nunca
más un pecador?’ ”
Debemos albergar pensamientos positivos, ideas positivas, ideales
positivos. Sólo entonces nuestra meta dejará de ser un clamor lejano.
Cada hombre tiene que sentir, “estoy a los Pies de Dios, mi propio
Maestro. Estoy en las Manos de Dios, mi propio Creador. Estoy en el
Corazón de Dios, mi único Amado.”
“Pedid y os será dado, buscad y encontraréis, llamad y se os abrirá.”
Yo pedí. Mi Señor me agració con Su ilimitada Compasión. Yo busqué. Mi
Señor me dio Su Amor Infinito. Yo llamé. Para mi absoluta sorpresa, la
puerta no estaba acerrojada desde dentro. Mi dulce Señor estaba
ansiosamente esperando mi llegada.
Universidad de Puerto Rico
Río Piedras, Puerto Rico
26 de Agosto de 1968