PyR: Música y meditación

P. ¿Pueden algunos tipos de música hacernos sentir irritados y cambiar nuestra condición espiritual?

R. Sí. Hay algún tipo de música que es verda­deramente destructiva para nuestro ser interno. Esta música viene del cuerpo físico o del vital inferior. La música no-divina trata de despertar nuestra conciencia vital inferior y nos arroja a un mundo de excitación. La persona espiritual inmediatamente será afectada por esa música.

La música tiene un poder tremendo. Con el fuego nos podemos quemar o podemos cocinar y hacer otras muchas cosas buenas. Con la música es lo mismo. La música divina eleva inmediatamente nuestra conciencia, mientras que la música no-divina baja inmediatamente nuestra conciencia y trata de destruir nuestro llanto interno y sincero por una vida mejor y más espiritual. La música vital hace descender nuestra conciencia. Durante unos momentos o unas horas fugaces obtenemos una especie de placer, pero luego este placer nos lleva a una baja conciencia vital donde la tentación adquiere importancia. Desde el mundo de la tentación entramos en el mundo de la frustración y del mundo de la frustración entramos al mundo de la destrucción.

Todos sabemos que la música vital es sumamente apreciada en todo el mundo. La música psíquica no es muy ampliamente apreciada, y muy poca gente aprecia la música del alma. Sienten que es como un extraño entrando en su conciencia. Pero esto en realidad ocurre porque la música espiritual despierta al eterno inquilino, el alma, que está profundamente dentro de ellos esperando emerger a la superficie.

P. ¿Podemos utilizar música como ayuda en nuestra vida espiritual?

R. Sin duda podemos utilizar la música para ayudarnos en nuestra vida espiritual. La música y la vida espiritual son como hermanas gemelas; no podemos separarlas. ¿Cómo podemos separar dos dedos o dos ojos? Viven el uno junto al otro. Si un ojo no funciona bien, sentimos que nuestra visión es imperfecta. La música y la vida espiritual pueden fácilmente ir juntas; la una complementa a la otra. La música ayuda al buscador espiritual a profundizar en sí mismo para obtener la máxima satisfacción de la vida, de la verdad, de la realidad. La vida espiritual, a su vez, ayuda a la música a ofrecer su capacidad y su fortaleza, que es la luz del alma, al mundo en general.

P. ¿Que significa la palabra “espiritual” en relación con la música?

R. ¿Que entendemos por música espiritual? Si dices que es la música que encarna al alma, quisiera decir que estás equivocado. Tienes que sentir que la música espiritual es la luz que quiere expresarse de una forma espiritual. Así como la oscuridad quiere mani­festar su autoridad aquí en la Tierra, también la luz quiere manifestar su realidad y su divinidad de una manera específica. La luz es el alma de todo. La luz es el alma de la música, el alma del amor y el alma de todo arte. Cuando la luz se manifiesta divina­mente en forma de música, esa es la música del alma.

La música espiritual es la música que eleva inmediatamente nuestra conciencia hacia lo más elevado. La música espiritual nos lleva al mundo de la aspiración. Desde la aspiración entramos en el mundo de la realización, donde nuestra existencia interna está inundada de luz y deleite.

La música espiritual es la música que en última instancia quiere transformar nuestra conciencia. Nos lleva a la Conciencia Universal y nos hace sentir que estamos en sintonía con lo más alto, con lo más profundo, con lo más lejano.

También nos hace sentir que Dios mismo es el Músico Supremo. Cuando interpretamos música espiritual, llegamos a comprender que nosotros no somos el músico; sólo somos un instrumento. Somos como un piano, un violín o una guitarra, y Dios es quien está tocando en nosotros constantemente. Si realmente interpretamos música espiritual, sentiremos que somos el instru­mento y que alguien está cantando y tocando en nosotros y a través de nosotros. Ese alguien es nuestro Piloto Interno, el Supremo.

Dios el Creador es el Músico Supremo y
Dios la creación es la música suprema.

Cuando escuchamos música espiritual o cuando nosotros mismos interpretamos música espiritual, inmediatamente nuestra existencia interna se eleva alto, más alto, altísimo. Se eleva y entra en el Más Allá, el cual está constantemente tratando de ayudarnos, guiarnos, transformarnos y moldearnos en nuestra verdadera imagen trascendental, nuestra verdadera divinidad. Cuando escuchamos música del alma o interpretamos una pieza de música del alma, sentimos una especie de estremecimiento en nuestra existencia entera. Desde la punta de los pies hasta lo alto de la cabeza sentimos que un río está fluyendo a través de nosotros, un río de conciencia iluminada.

Después de la oración profunda o la meditación, la música es de suma importancia en nuestra vida espiritual. La meditación es como una ruta directa, o un atajo, hacia la meta. La música es un camino que está absolutamente despejado: puede ser un poco más largo, pero está muy despejado de obstáculos. Si uno puede interpretar música espiritual o escuchar música espiritual, el poder de su propia meditación aumenta. La música, la música del alma, le añade algo a nuestra aspiración. De la misma manera, si un aspirante espiritual quiere ser músico, aunque no tenga conocimiento musical, podrá ser un buen músico porque la oración y la meditación contienen todas las capacidades. Puede que nunca hayas estudiado música, pero si rezas y meditas con fervor, entonces, dentro de tu oración, dentro de tu meditación, por la Gracia del Supremo, el poder de la música tomará cuerpo.

P. ¿Cómo podemos saber si la música es espiritual y si el músico tiene aspiración?

R. Si el músico tiene o no aspiración, no es asunto tuyo. Eso es solamente asunto de Dios. Puede que alguien parezca ser espiritual, pero si su música hace descender tu conciencia, entonces no está tocando música espiritual. Cuando escuchas la música, si ésta eleva tu conciencia, sabrás que se trata de música espiritual. A veces el músico está aspirando y además interpreta música espiritual; en ese caso eres muy afortunado, porque recibes inspiración
tanto de la música como del músico.


P.
¿Cuál es la mejor manera de identificarse con la música espiritual?

R. La mejor manera de identificarse con la música espiritual es tener mientras la escuchas la firme convicción interna de que a medida que inhalas, el aliento está entrando de inmediato directamente en tu alma. Y con la respiración, debes sentir que también está entrando la Conciencia Universal, la Realidad divina y la Verdad divina. Entonces, cuando exhalas, procura sentir que estás exhalando la ignorancia que cubre tu alma. Siente que los velos de la ignorancia están siendo levantados y desechados. Si puedes imaginar esto y sentirlo conscien­temente, esa es la mejor manera de llegar a ser uno con la música espiritual.

La música es el Sueño de Dios.
No tenemos que saber cómo es ni qué hace.
Su existencia misma nos mantiene vivos.