El sonido interno

A veces los buscadores oyen el sonido Aum durante la meditación, aunque no lo han pronunciado en voz alta ni nadie en la habitación lo ha cantado en alto. Eso quiere decir que alguien ha cantado internamente Aum o lo está cantando, y la sala de meditación ha conservado el sonido.

El canto de un mantra puede ser practicado mientras uno conduce o camina por la calle o mientras está parado en algún lugar público. Si lo cantas silenciosamente mientras caminas por la calle, no estás apartándote; sólo estás intentando protegerte del mundo no aspirante. Estás aumentando tu fuerza interna y tu capacidad interna. Entonces, cuando seas fuerte internamente no tendrás que cantar; podrás sencillamente moverte sin ser perturbado.

Todo método de disciplina espiritual
tendrá dos alas inevitables e inseparables:
la paciencia absoluta y la firme resolución.

Si estás intentando mantener una conciencia elevada mientras te hallas en un lugar público, tal vez te cueste profundizar en tu interior y hacer emerger la paz. Pero incluso cuando estás rodeado por el ruido y el bullicio del mundo externo, puedes fácilmente hacer salir un sonido más fuerte. Este sonido más fuerte no es un sonido destructivo, sino uno que contiene un poder indomable. Te da un sentimiento de lo grande y divino que eres potencialmente. Si puedes hacer emerger el sonido divino interno, que procede de tu corazón, o si puedes entrar en ese sonido interno, verás que el ruido externo del mundo no puede competir con ello. Para tu sorpresa, verás que los sonidos que hace un minuto te molestaban, ya no te molestarán más. Al contrario, obten­drás un sentimiento de logro porque en lugar de oír ruido oirás la música divina que es producida por tu ser interno.