La Esencia de Aum

Aum es un sonido individual e indivisible; es la vibración del Supremo. Aum es el sonido-simiente del universo, pues con este sonido Dios puso en marcha la primera vibración de Su creación. El más poderoso de todos los mantras es Aum; Aum es la madre de todos los mantras. Cada segundo Dios está creándose de nuevo a Sí mismo dentro de Aum. Sin nacimiento es Aum, sin muerte es Aum. Nada excepto Aum existió, existe o existirá para siempre.

Aum es un carácter sánscrito representado en español con tres letras, pero pronunciadas como una sola sílaba (Om). La sílaba Aum es indivisible, pero cada una de sus partes representa un aspecto distinto del Supremo. La ‘A’ representa y encarna la conciencia de Dios el Creador, la ‘U’ encarna la conciencia de Dios el Protector y la ‘M’ encarna la conciencia de Dios el Transformador. Tomadas juntas, Aum es el ritmo cósmico espontáneo con el cual Dios abraza al universo.

Aum es un ser humano. La ‘A’ representa su naturaleza física básica, las fuerzas que lo nutren y lo propulsan. La ‘U’ representa la manifestación de su vida, que está creciendo hacia mayores y más elevadas formas de expresión. La ‘M’ representa su alma aspirante, tocando los Pies del Supremo.

El sonido de Aum es único. Generalmente oímos un sonido cuando dos cosas son golpeadas entre sí. Pero Aum no necesita tal acción. Es anahata o no-golpeado; es el sonido sin sonido. Un Yogui o Maestro espiritual puede es­cuchar Aum generándose por sí sólo en lo profundo de su corazón.

Hay muchas maneras de cantar Aum. Cuando lo cantas en voz alta, sientes la omnipotencia del Supremo. Cuando lo cantas suave, sientes el deleite del Supremo. Cuando lo cantas en silencio, sientes la paz del Supremo.

El Aum universal puesto en marcha por el Supremo es un océano infinito. El Aum individual cantado por el hombre es una gota en ese océano, pero no puede ser separada del océano y puede reclamar el océano como suyo. Cuando una persona canta Aum, toca y provoca la vibración cósmica del Sonido supremo.

Es mejor cantar Aum en voz alta, para que su sonido pueda vibrar incluso en tus oídos físicos y calar en tu cuerpo entero. Esto convencerá a la mente externa y te dará un mayor sentido de alegría y logro. Cuando lo cantes en voz alta, el sonido “M” debe prolongarse por lo menos tres veces más que el sonido “AU”.

No importa lo graves que sean las faltas de una persona, si canta Aum muchas veces desde lo más profundo de su corazón, la Compasión omnipotente del Supremo le perdonará. En un abrir y cerrar de ojos el poder de Aum transforma la oscuridad en luz, la ignorancia en conocimiento y la muerte en Inmortalidad.

Aum tiene infinito poder; uno puede realizar a Dios simplemente repi­tiendo Aum. Todo lo que Dios tiene y todo lo que Dios es, adentro y afuera, puede ofrecerlo Aum, porque Aum es al mismo tiempo la vida, el cuerpo y el aliento de Dios.

P. Ha dicho que podemos aumentar nuestra pureza repitiendo Aum quinientas veces al día. Pero para mí es muy difícil repetir Aum quinientas veces. ¿Puede aconsejarme qué hacer?

R. Si te resulta difícil hacerlo de un tirón, puedes hacerlo por partes. En diez ocasiones distintas durante el día puedes repetir el mantra tan sólo cincuenta veces. Digamos que durante el día quieres beber diez vasos de agua. Si intentas beberte los diez vasos de una vez, no vas a poder. De manera que bebes ahora un vaso y después de una hora o dos bebes otro vaso. Así podrás fácilmente beber los diez vasos de agua. En vez de cantar Aum quinientas veces de golpe, puedes repetirlo cincuenta veces a primera hora de la mañana. Entonces, una hora después, haces otras cincuenta. Si repites Aum cincuenta veces cada hora, no te llevará más de uno o dos minutos cada vez. Puesto que puedes ofrecer fácilmente dos minutos de una hora a Dios, puedes así hacer tu yapa.