4. PyR: la mente silenciosa

P. ¿Por qué me molestan constan­temente los pensamientos?


R. Eres molestado constantemente por los pensa­mientos porque estás intentando meditar dentro de tu mente. La naturaleza misma de la mente es acoger pensamientos –pensamientos buenos, pensamientos malos, pensa­mientos divinos, pensamientos no divinos. Si quieres controlar tu mente con tu voluntad humana, será como pedirle a un mono o a una mosca que no te molesten. La naturaleza misma del mono es morder y pellizcar; la naturaleza misma de la mosca es molestar a la gente.

La mente necesita un poder superior que la mantenga quieta. Este poder superior es el poder del alma. Tienes que hacer emerger la luz del alma desde el interior de tu corazón. Posees dos habitaciones: la habitación del corazón y la habitación de la mente. Ahora mismo la habitación de la mente está apagada, oscura e impura; está reacia a abrirse a la luz. Sin embargo, la habitación del corazón esta siempre abierta a la luz, porque ahí es donde reside el alma. En lugar de concentrarte en la mente, si puedes concentrarte y meditar en la realidad que hay dentro del corazón, esta realidad saldrá a la superficie.

Si permaneces todo el tiempo en la mente, con la esperanza de iluminarla desde adentro, perderás el tiempo. Cuando quiero encender una vela, debo emplear una llama que ya esté ardiendo, que ya esté encendida. Una vez que estás bien establecido en el corazón, cuando estás cargado de la luz del alma, en ese momento puedes entrar en la habitación de la mente para iluminarla. Pero primero tienes que hacer emerger la luz del alma, la cual está muy poderosamente disponible en el corazón. La luz del alma no torturará ni castigará a la mente. Al contrario, actuará como una madre muy cariñosa sintiendo que las imperfecciones de su hijo son sus propias imperfecciones. El corazón ofrecerá su luz a la mente a fin de transformar la naturaleza de la mente.