Ejercicio: Afirmando el control sobre la mente
Puedes decirle a tu mente: “No permitiré que sigas por tu propio
camino. Ahora quiero pensar en Dios.” Recita el nombre de Dios
internamente o en voz alta. Después di: “Quiero tener pureza en toda mi
existencia.” Entonces repite: “pureza, pureza, pureza.” En ese momento,
no estás dejando que tu mente piense en la impureza o en alguna
otra cosa. No le des a la mente oportunidad de divagar; sencillamente
utilízala para tu propósito. Tienes millones de cosas que
lograr en y a través de la mente. Pero la mente es tan díscola y
traviesa que si tú no la utilizas, ella te utilizará a ti.