La Mente Silenciosa

A veces debo estar en silencio,
porque esa es la única manera
de conocer un poco mejor,
de pensar con un poco más de sabiduría
y de reivindicar
un poco antes a Dios como propio.

Aquietando la Mente

Sigas el camino que sigas en la vida espiritual, la tarea primera y más importante es la de intentar calmar y aquietar la mente. Si la mente esta divagando todo el tiempo, si es constantemente víctima de despiadados pensamientos, entonces no harás progreso alguno. La mente ha de estar calmada y silenciosa, para que cuando la luz descienda de lo alto puedas estar plenamente consciente de ello. En tu observación consciente y tu aceptación consciente de la luz, entrarás en una profunda meditación y verás la purificación, la transformación y la iluminación de tu vida.

¿Como calmarás y acallarás la mente? La mente tiene su propio poder y ahora mismo ese poder es más fuerte que tu entusiasmo y tu determinación para meditar. Pero si puedes recibir la ayuda de tu corazón, podrás entonces controlar poco a poco la mente. El corazón, a su vez, recibe la asistencia constante del alma, la cual es todo luz y todo poder.