Gratitud
La forma más fácil y efectiva de aumentar tu receptividad es ofrecerle al Supremo cada día, antes de meditar, la
más profunda gratitud.
Muchas personas cercanas y queridas no siguen la vida espiritual, pero tú
has aceptado la vida espiritual. ¿Cómo es posible? Es posible porque el
Supremo en ti te ha dado la aspiración, mientras que hay muchas, muchas
personas que aún no están aspirando. Deberías sentir que Él te ha
seleccionado para ser espiritual. Puesto que Él te ha dado aspiración,
tienes suficiente motivo para ofrecerle tu gratitud. Él podrá darte más
receptividad si ve que cada día estás aumentando tu capacidad de agradecimiento.
Cuando Le ofreces tu gratitud a Dios, inmediatamente tu recipiente
interno se vuelve más grande. Entonces Dios puede verter más de Sus
bendiciones en ti o entrar de una manera más plena en ti con Su propia
Existencia divina. Dios es infinito, pero sólo puede entrar en nosotros en función de nuestra
receptividad. Dios es como la luz del sol. Si dejo las cortinas abiertas, la luz entrará. Si las mantengo cerradas, la
luz no puede entrar. Cuantas más cortinas abrimos, más entra Dios en
nosotros con la luz infinita. Cuando ofrecemos gratitud, en seguida la
luz de Dios entra copiosamente en nuestro ser.
Gratitud significa auto-ofrecimiento a nuestro propio ser más elevado.
Tu gratitud no está yendo a otra persona; se está dirigiendo a tu
propio ser más elevado. La gratitud te ayuda a identificarte y a sentir
tu unicidad con tu propia realidad más alta.
Siempre deberías estar agradecido a tu Piloto Interno, el Supremo.
Cuando estás agradecido, automáticamente tu receptividad aumenta.
Intenta saludar a Dios cada mañana con una sola cosa: un regalo de gratitud siempre creciente.
