Personal tools
Document Actions

Dos caminos hacia la realización

La oración y la meditación son como dos caminos. La oración siempre es por nosotros mismos, por nuestra vida, por nuestros seres queridos en nuestropropio pequeño mundo. Si rezamos bien, Dios nos dará dos alas para volar a lo alto. Pero la meditación es para el mundo entero. Cuando meditamos bien, sentimos la unicidad con nuestra propia realidad expandida. Si podemos seguir el camino de la meditación, somos héroes-guerreros. En ese momento podremos llevar sobre nuestros hombros gigantes el peso entero de la humanidad. Cuando colmamos nuestra vida de meditación, no sólo colmamos a Dios sino también a nosotros mismos y al mundo entero.

Para los que quieren realizar lo Altísimo, siempre digo que la meditación es de capital importancia. Pero ha habido santos en Occidente que han realizado a Dios sólo mediante la oración. No conocían el concepto de meditación. Pero la intensidad de sus oraciones y su aspiración les llevó al mundo de la meditación y aún más allá. Ambas aproximaciones son efectivas. Cuando rezamos, subimos hacia Dios; cuando meditamos, Dios desciende hacia nosotros. Finalmente el resultado puede ser el mismo.