Manteniendo tu alegría

Llora en tu interior. Medita en tu interior. Sumérgete en tu interior. Tus logros internos excederán con mucho a tus imperfecciones externas.

Cuando has terminado de meditar, tienes que asimilar el resultado de la meditación en tu sistema interno. Sólo entonces se convierte en una experiencia sólida y absolutamente permanente, que es inseparablemente una con tu existencia. Si tienes una discusión con alguien o entras en alguna situación desagradable antes que la paz, la luz y la dicha de tu meditación hayan sido asimiladas, entonces puede perderse todo. Ni siquiera una pizca permanecerá. Incluso hablando con alguien puedes perder lo que has recibido durante la meditación. Alguien puede venir y decirte: “Hola, ¿cómo estás?” y llevarse la paz, la luz y la dicha que has recibido. Por eso, no deberías hablar con nadie inmediatamente después de haber tenido una meditación elevada, hasta que hayas asimilado lo que has recibido. Tampoco deberías comer inmediatamente después de una meditación. Puedes caminar o leer si quieres, pero no debes tomar una comida completa hasta pasados quince o treinta minutos. Si tienes mucha hambre, sin embargo, puedes tomar un poco de leche o jugo.

Normalmente hacen falta varias horas para asimilar todo lo que has recibido durante la meditación, y durante ese período tienes que mantener la luz que has obtenido. ¿Cómo? Por medio de tu conciencia interna, y teniendo cuidado de cómo te relacionas con el mundo externo. No obstante, a veces ocurre que durante la meditación estás recibiendo y al mismo tiempo estás asimilando. Entonces, cuando terminas de meditar, todo está asimilado.

Puedes pensar que la asimilación es como establecer una amistad de por vida, una amistad eterna, con alguien que ha llegado a tu vida. Si la paz, la luz y la dicha vienen a ti durante la meditación y no las haces tus amigas eternas, entonces naturalmente te abandonarán. Pero si estableces con ellas una amistad eterna, entonces tus amigas tendrán la oportunidad de guiarte, inspirarte, moldearte, formarte y compartir contigo sus capacidades y cualidades divinas.

Por otra parte, has de saber que la asimilación no es siempre lo que el alma quiere. A veces el alma está anhelando asimilar algo y guardarlo bastantes días antes de expresarlo. Otras veces el alma quiere revelar y manifestarde inmediato o después de tan sólo unas horas las cualidades que ha recibido durante la meditación. Esta expresión puede ser para los demás, para la atmósfera o para la Conciencia Universal. La riqueza interna es como el conocimiento. Una persona puede decir: “Voy a aprender un poco y enseñar ese poco”. Pero otra puede decir: “No, voy a aprender todo lo que pueda, y entonces enseñaré a otros”.