P y R: Dominando lo Esencial
P. ¿Hace falta ser vegetariano para practicar la vida espiritual?
R. La dieta vegetariana desempeña una función en la vida espiritual. La pureza es de enorme importancia para el aspirante. Debemos establecer pureza en el cuerpo, en el vital y en la mente. Cuando comemos carne, laagresiva conciencia animal entra en nosotros. Nuestros nervios se agitan y se inquietan, y esto puede interferir con nuestra meditación. Si un aspirante no deja de comer carne, generalmente no obtiene experiencias o visiones sutiles.
En un momento dado la conciencia animal fue necesaria para impulsarnos adelante. Los animales son agresivos por naturaleza, pero al mismo tiempo, en la conciencia animal, hay cierto empuje dinámico hacia adelante. Si no hubiéramos tenido las cualidades animales, habríamos permanecido inertes, como los árboles, o habríamos seguido en la conciencia mineral, donde no hay crecimiento ni movimiento. Pero desafortunadamente la conciencia animal también contiene muchas cualidades no iluminadas y destructivas. Ahora hemos entrado en la vida espiritual, de manera que el papel de la conciencia animal ya no es necesario más en nuestra vida. De la conciencia animal hemos pasado a la conciencia humana, y ahora estamos intentando entrar en la conciencia divina.
Las apacibles cualidades de las frutas y los vegetales nos ayudan a establecer, tanto en nuestra vida interna como en la externa, las cualidades de dulzura, suavidad, sencillez, y pureza. Si somos vegetarianos, esto ayuda a nuestro ser interno a fortalecer su propia existencia. Internamente estamos rezando y meditando; externamente la comida que estamos tomando de la Madre Tierra también nos ayuda, dándonos no sólo energía sino también aspiración.
Algunas personas sienten que la carne es lo que les da la fuerza. Pero si profundizan en su interior, puede que descubran que es su propia idea acerca de la carne lo que les está dando la fuerza. Uno puede cambiar esa idea y sentir que no es la carne sino la energía espiritual que está llenando nuestro cuerpo lo que nos da fuerza. Esa energía viene de la meditación así como de una nutrición adecuada. La fuerza que uno puede obtener de la aspiración y la meditación es infinitamente más poderosa que la fuerza que uno puede obtener de la carne.
Muchos aspirantes espirituales han llegado a la conclusión de que un vegetariano está en condiciones de progresar más rápido en la vida espiritual. Pero, junto con la dieta vegetariana, uno debe rezar y meditar. Si uno tiene aspiración, la dieta vegetariana le ayudará considerablemente; la pureza del cuerpo ayudará a que la aspiración se vuelva más intensa y más fervorosa. Pero, si uno no es vegetariano, eso no quiere decir que no vaya a progresar espiritualmente o que no va a poder realizar a Dios.
