El Poder de la Concentración

Concentración significa vigilancia y agudeza interna. Hay ladrones a nuestro alrededor y en nuestro interior. El miedo, la duda, la preocupación y la ansiedad son ladrones interiores que están tratando de robar nuestro equilibrio interno y nuestra paz mental. Cuando aprendemos a concentrarnos, es muy difícil para estas fuerzas hostiles entrar en nosotros. Si la duda entra en nuestra mente, el poder de la concentración destrozará la duda. Si el miedo entra en nuestra mente, el poder de la concentración ahuyentará nuestro miedo. Ahora mismo somos víctimas de pensamientos sin luz, oscuros, destructivos, pero llegará un día en que, en virtud de nuestra concentración, los pensamientos negativos tendrán miedo de nosotros.

La concentración es la voluntad dinámica de la mente que actúa en nosotros para nuestra aceptación de la luz y nuestro rechazo de la oscuridad. Es como un guerrero divino en nosotros. Lo que la concentración puede hacer por nosotros en nuestra vida de aspiración es inimaginable.Puede separar fácilmente el Cielo del infierno, de modo que podamos vivir en el constante deleite del Cielo y no en las eternas preocupaciones, ansiedades y torturas del infierno mientras estamos aquí en la tierra.

La concentración es la manera más segura de alcanzar nuestra meta, sea ésta la realización de Dios o meramente la satisfacción de nuestros deseos humanos. Un verdadero aspirante adquiere antes o después el poder de concentración, ya sea a través de la Gracia de Dios, a través de la práctica constante o a través de su propia aspiración.