Septiembre: Gratitud
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1 de septiembre
La gratitud es algo en nuestro corazón que nos ayuda a trascender nuestra experiencia terrenal e intensificar nuestra realización de Dios.
Estamos agradecidos a Dios porque Él está con nosotros aquí y
ahora. Estamos agradecidos a Dios porque Él ha creado un hambre genuina de Él dentro de nosotros. Estamos agradecidos a Dios
porque nos ha dicho repetidamente que mantendrá Su Promesa. ¿Cuál
es Su Promesa? Su Promesa es que no estará satisfecho a menos y
hasta que cada creación Suya Le satisfaga a Su propia Manera.
Todas mis quejas
devinieron en lágrimas de gratitud
cuando mi Señor Supremo se acercó a mí
con Su Rostro rebosante de Sonrisa.
2 de septiembre
Si quieres vivir en un mundo de gratitud, debes librarte del mundo de la tentación.
Un verdadero buscador Le ofrece a Dios lo que es y lo que
tiene. Lo que tiene es ignorancia. Lo que es, es un corazón
de gratitud. Cuando ofrece su corazón de gratitud, deviene en un
instrumento elegido del Supremo. Un instrumento elegido complace
a Dios unas veces a su propia manera y otras veces a la Manera
de Dios. Llega un momento en que un instrumento elegido se
transforma en un instrumento incondicionalmente entregado. Un
instrumento incondicionalmente entregado, complace a
Dios en todo momento a la Manera de Dios.
Él deviene en su corazón de meditación.
Esta es su manera especial
de dar gracias a Dios.
3 de septiembre
Uno puede hacer aflorar la gratitud mediante el constante llanto interno.
Lloramos externamente cuando necesitamos el nombre, la fama, la capacidad externa, la prosperidad y todas esas cosas desesperadamente. Pero cuando lloramos internamente, hemos de sentir que lo hacemos sólo por complacer y satisfacer a Dios a Su propia Manera. El llanto externo es para nuestra propia satisfacción a nuestra propia manera. El llanto interno es para la satisfacción de Dios a la propia Manera de Dios. Si hay un constante llanto interno, significa que intentamos complacer a Dios, satisfacer y colmar a Dios a Su propia Manera. Si podemos llorar internamente en silencio, nuestra gratitud aumenta, porque dentro del llanto interno está la morada de la gratitud y en la morada de la gratitud está Dios.
La comida favorita de Dios
consiste en las lágrimas de gratitud
de mi corazón
y la sonrisa de satisfacción
de mi vida.
4 de septiembre
Estampa tu corazón con una sonrisa de gratitud. ¡Serás realmente perfecto!
Estoy agradecido al mundo porque me ha dado la oportunidad de
servir al Supremo. Estoy agradecido al mundo porque me ha dado
la oportunidad de invocar a mi Supremo y ofrecérselo al mundo en
general. Estoy agradecido al mundo porque me ha dado la
oportunidad de hacerle sentir que Dios es la única Vida, la única
Realidad, la cual es la elección eterna de la humanidad y la cual
llegará finalmente a ser la divinizada, perfeccionada e inmortalizada
voz del Supremo de la humanidad. Le estoy agradecido al mundo, no
porque me haya dado lo que tiene –la aspiración– sino porque me ha
aceptado como soy. Nada más y nada menos que lo que soy es lo que
el mundo espera de mí.
Oh, inexperto corazón mío,
intenta llegar a ser la sonrisa
de la gratitud y la entrega.
Tu ilimitado mundo de ansiedad y preocupación
no tardará en desaparecer.
5 de septiembre
Mi vida de éxito comienza cuando siento que puedo darle a Dios lo que soy: mi corazón de gratitud.
Señor Supremo, por Tu infinita Generosidad me has elegido para ser
Tu instrumento. Podrías haber elegido a otra persona para este
papel pero me has concedido a mí esta oportunidad dorada. Te
ofrezco mi constante gratitud, mi corazón de gratitud, puesto que me has
elegido para devenir en Tu instrumento y manifestarte aquí en la tierra a
Tu propia Manera.
Un corazón de gratitud
tan sólo está a una distancia muy corta
de la Victoria-Dios.
6 de septiembre
Esta mañana he descubierto algo absolutamente nuevo –sólo mi
corazón de gratitud incesantemente sincero puede hacer el trabajo de mi
amor, devoción y entrega de la manera más satisfactoria. Mi Señor,
dame capacidad para llevar a cabo mi nuevo descubrimiento cada día de
mi vida.
Cada mañana has de ofrecerle a Dios tu gratitud por haber despertado tu
conciencia, mientras que otros aún están dormidos, y por todas Sus
infinitas Bendiciones para ti. Si Le ofreces tan sólo un fragmento
de tu gratitud, sentirás la Compasión de Dios. Entonces, cuando
sientas la Compasión de Dios, intenta ofrecerte. Di: “Voy a
intentar complacerte sólo a Tu manera. Hasta ahora Te he estado pidiendo que me complazcas a mi manera, que me des esto y aquello otro para que yo
pueda ser feliz. Pero hoy Te estoy pidiendo capacidad para
complacerte a Tu propia Manera”. Si puedes decir esto con
sinceridad, tu meditación matinal se fortalecerá automáticamente.
Mi Señor,
Te doy las gracias
porque me has dado
un pequeño papel en Tu Juego Cósmico.
Te doy las gracias
porque me has dado
capacidad para admirar
Tus grandes Sueños para con Tu Universo.
7 de septiembre
Soy feliz porque tengo un corazón de amor. Soy feliz porque
tengo una mente de confianza. Soy feliz porque tengo una vida de
gratitud.
El Piloto Interno te dará la inspiración y la aspiración para volverte
espiritual y podrá darte más receptividad si ve que cada día estás
aumentando tu capacidad de gratitud. Cuanta más gratitud puedas
ofrecerle al Supremo Piloto en ti, más y antes aumentarás tu
receptividad. Gratitud significa auto-ofrecimiento al ser
superior en uno mismo. Esta gratitud no está dirigiéndose a nadie más;
está dirigiéndose a tu propio ser más elevado. La gratitud nos ayuda a
identificarnos y a sentir la unicidad con nuestra propia realidad superior.
Oh, mi corazón de gratitud,
eres mi compañero indispensable.
Juntos alcanzaremos el Hogar de Satisfacción
de nuestro Amado Supremo.
8 de septiembre
La gratitud es la multiplicación del amor-unidad de nuestro corazón.
En el instante que ofrezcas gratitud en tus pensamientos y en tus sentimientos, tu unidad será perfecta. Si ofreces tu gratitud, entenderás más; tu visión mental, tu visión psíquica, todo, se volverá perfecto. Gratitud, gratitud, gratitud es la única respuesta. Procura cultivar la flor de la gratitud en tu corazón y observa como se abre pétalo a pétalo. A medida que se abre está esparciendo su belleza y su fragancia.
Si siembras las semillas de la gratitud
en tu corazón,
sin duda verás
llamas de dedicación
que crecerán y crecerán
hasta llegar a convertirse en
un sol de perfección.
9 de septiembre
Puedes conocer la Voluntad de Dios en tu vida cotidiana, si por la mañana temprano Le ofreces a Dios tu máxima gratitud por las cosas que Él ha hecho ya por ti.
Cuando ofreces tu corazón de gratitud, éste se expande; y cuando se expande se vuelve uno con la Realidad Universal de Dios. Por la mañana temprano, antes de meditar o de hacer nada, ofrece tanta gratitud como puedas; ofrece tus fervorosas lágrimas sencillamente por haber devenido en lo que ahora eres. Si lo haces así, antes o después llegarás a ser infinitamente más de lo que ahora eres. Así, la gratitud te podrá hacer sentir cual es la Voluntad de Dios. La Voluntad de Dios actuará en ti y a través de ti, y Dios lo hará todo en ti, a través de ti y por ti, si ofreces gratitud.
Tu corazón de gratitud
es el tesoro más valioso de tu alma
y este tesoro nunca puede ser robado
por nadie.
10 de septiembre
La mejor manera de aumentar nuestra gratitud es llorar con más alma y más espontaneidad que un bebé que llora pidiendo la leche o pidiendo un juguete.
Consideremos a Dios como un tendero. Él vende muchas cosas: amor, alegría, belleza, pureza, gracia y muchas otras cosas. Pero en Su tienda hay una cosa muy cara, y es la gratitud. Cuando vamos a Dios-el-tendero podemos comprar de todo porque es bastante barato. Pero cuando intentamos comprar gratitud quedamos impactados al oír el precio. No tenemos tanto dinero. ¿Por qué? Porque para comprar la gratitud hemos de convertirnos en la aspiración misma, la dedicación misma, la devoción misma, la entrega misma. Nuestra vida de aspiración, dedicación, devoción y entrega será nuestra moneda para comprar gratitud en la tienda de Dios.
La ofrenda de un ápice de gratitud
del buscador a Dios
es tan bella como una rosa
sostenida por Dios en Su propia Mano.
11 de septiembre
Dios me ha dado Su Vida capaz. Yo estoy dándole a Dios mi gratitud activa.
Tenemos la impresión de que la gratitud es algo que ya tenemos y que no estamos dándolo a Dios; pero nos equivocamos. No podemos tener nada que darle a Dios, a menos y hasta que lo hayamos obtenido primero de Él. La gratitud ha de venirdirectamente de Dios. Si Dios no nos da el sentido, el sentimiento, la flor de la gratitud en nosotros, nunca podemos entonces ofrecerle gratitud.
Cambia tu actitud interna.
Recoge todas las flores de gratitud
de tu corazón.
Un nuevo mundo se abrirá ante ti
para ayudarte a afrontar la noche de mañana
y cambiar el abismal destino
de pasado mañana.
12 de septiembre
Mediante una constante gratitud fervorosa puedes fácilmente invocar tus cualidades divinas.
Hemos de implorar a Dios por el poder de la gratitud. En la vida
espiritual, un momento de gratitud sincera al Supremo equivale a una
hora de la más intensa aspiración, concentración, meditación y
contemplación. La gratitud tiene el enorme poder de ganarse a
Dios, pero antes de poder darla tenemos que obtenerla.
Si quieres la atención de Dios
dale lo que tienes:
el Amor.
Si quieres el Amor de Dios
dale entonces lo que se supone que debes ser:
un corazón de gratitud.
13 de septiembre
Intenta saludar a Dios cada mañana con una sola cosa: un regalo de gratitud siempre creciente.
Todos empleamos la palabra ‘gratitud’. Intentamos hacer sentir a
los demás lo que significa la gratitud, pero ni nosotros mismos lo
sabemos; nunca la hemos sentido por nosotros mismos en el más puro
sentido del término. Todo lo demás ha nacido ya en la conciencia
terrestre, pero la gratitud divina aún está por nacer. Cuando la
gratitud divina nazca en nuestra vida humana, la manifestación de Dios
dejará de ser un clamor lejano. Cuando la gratitud nazca en
la vida humana, la Realidad de Dios podrá manifestarse en la Tierra.
Mi Absoluto Señor Supremo,
mi corazón de gratitud es el único lugar
donde puedo ver Tus Pies de Compasión.
14 de septiembre
Cada día tenemos la oportunidad dorada de ofrecerle nuestra
gratitud a nuestro Amado Señor Supremo en todo lo que hacemos. No
hay un sólo segundo en que no podamos ofrecerle gratitud a Dios.
Naturalmente, ofrecemos gratitud a Dios por las cosas buenas.
Pero incluso si tenemos malas experiencias, como malos pensamientos,
también podemos mostrar nuestra gratitud. Hay dos maneras de
hacerlo.
Una es comparar inmediatamente lo que está sucediendo ahora con otro
momento en el que hayamos tenido una experiencia aún peor.
Veremos que los pensamientos impuros, erróneos, no divinos, que hoy
estamos teniendo, no son nada comparados con lo que
experimentabamos aquel día horrible en que sufrímos tan
terriblemente. Entonces podemos decir: “Ahora mismo soy malo,
pero estoy muy agradecido a Dios porque mi conciencia es mucho más alta
que aquel día horrible”. O bien podemos compararnos con
lo que éramos hace diez años. Entonces diremos: “Oh Dios, estoy
muy agradecido de no ser hoy tan malo como hace diez años”. Esta
es la mejor manera; comparar nuestra propia vida de ahora con lo que
solía ser antes.
Exhala el polvo del pasado
Inhala la fragancia del futuro.
15 de septiembre
Lenta e inequívocamente estás escalando el árbol de gratitud de tu corazón.
Otra manera de ofrecerle gratitud a Dios constantemente es compararnos
con las personas comunes y corrientes que nos rodean. Podemos mirar a un
lado y a otro y encontrar inmediatamente personas sin aspiración que
son infinitamente peores que nosotros. Podemos decir entonces: “Oh
Dios, por Tu Compasión soy infinitamente mejor que estas
personas. Podría haber sido como él o como ella, pero Tú me has
mantenido mucho mejor. Eres así de amable y compasivo conmigo”.
Ahora que he talado
el árbol de ingratitud de mi corazón,
Dios está abriendo la Puerta de Su Corazón
sin condiciones
y la va a dejar abierta eternamente.
16 de septiembre
La gratitud es el propio sentimiento de interés por lo Altísimo.
Así como lo Altísimo se interesa por lo más bajo, lo más bajo
también debería interesarse por lo Altísimo. Tal vez nos
preguntemos: “¿Qué podemos hacer por Dios con nuestro interés?”
Tenemos que saber lo que pensará Él de nosotros si vivimos una vida
común y corriente, no divina, animal. La respuesta es que se
sentirá
miserable. Pensará que no estamos haciendo ningún progreso y que
estamos reteniendo Su Manifestación. Nuestro interés por lo
Altísimo nos hace sentir lo que podemos hacer, que es ofrecer nuestra
gratitud. Esta es una manera de considerar la gratitud.
Por la noche
sólo tiene sueños de Dios,
y durante el día
su vida deviene
una incesante ola de gratitud.
17 de septiembre
La llegada más reciente al pórtico del Cielo es el corazón de gratitud de mi vida.
Hay otra forma de considerar la gratitud. Cuando estamos a
punto de ser totalmente destruídos, nuestra esperanza, nuestro orgullo,
todo lo que tenemos, está destrozado y exhausto. Pero si dentro
de nuestra desesperanza, desamparo, destrucción y frustración, vemos un
rayo de esperanza, un rayo de luz, esa esperanza o esa luz es la
gratitud. Como un imán, nuestro ápice de luz está atrayendo una
fuerza superior que entra en nosotros para salvarnos. Este imán,
en cuanto lo tenemos, atrae hacia sí más Gracia de Dios y más Amor de
Dios. Este imán es nuestro llanto interno, nuestra gratitud, que
está haciendo venir más Amor de lo alto.
Si tomas
el Afecto y el Amor de Dios
con agradecimiento,
indiscutiblemente llegarás a ser
tan grande como bueno.
18 de septiembre
¿Cómo derretir el Corazón de Dios? Sencillamente lava tu vida con jabón de gratitud.
Lo malo es que nuestra mente humana siente que la gratitud es algo
inferior. Sentimos que al ofrecer gratitud a Dios, porque Él nos
ha ofrecido algo antes, estamos haciendo algo inferior. Si
alguien ha hecho algo por nosotros, naturalmente mostraremos nuestra
gratitud, pero sentimos que el poder de la gratitud es inferior al
poder de dar.
Dios me dio algo especial:
la conciencia.
Yo Le di algo especial a Dios:
buena voluntad.
Ahora Dios quiere darme
Su Satisfacción
y yo quiero darle a Dios
mi gratitud.
19 de septiembre
Mi Señor Supremo, soy todo gratitud a Ti porque le has dado a mi corazón la buena disposición para aceptarte.
Dios nos ve a Él mismo y a nosotros como uno. Él siente que
está
dando lo que tiene: Amor y Compasión, y que nosotros estamos dando lo
que tenemos: gratitud. Nuestro poder de gratitud es exactamente
tan fuerte como Su Luz y Su Poder de Amor. Al principio del
Juego, Él nos dio lo que quiso, que era la gratitud, y guardó para Sí
su Luz. Ahora, Él tiene el rol de ofrecernos la Luz y
nuestro rol es ofrecerle la gratitud. Sólo cuando Él nos está
dando Su Luz y nosotros estamos dándole nuestra gratitud, podemos
manifestarle.
La gratitud lleva el mensaje
de la Inmortalidad
y entra en el Corazón de Dios
para ver la Sonrisa de Satisfacción universal de Dios.
20 de septiembre
Mi Señor Supremo, soy todo gratitud hacia Ti porque le has dado a mi mente la buena gana para esperarte.
¿Cómo desarrollas la gratitud? No mirando al pasado
lejano. ¿Qué eras en el pasado? Un montón de deseos, un
montón de envidias, un montón de inseguridad y un montón de
falsedad. Pero ahora, ¿en que te has convertido? ¿Eres la misma
falsedad monumental? No, ni mucho menos. Ahora estás en la
verdad, eres de la verdad y para la verdad. ¿Qué te ha hecho
sentir que estás en la verdad y que eres de la verdad y para la verdad
o para la vida más elevada? La respuesta es: tu llanto
interno. ¿Y quién te ha dado ese llanto interno? Dios.
Nunca te quedes perdido
en tu pasado no-aspirante.
Nunca te canses de llamar
a la nueva puerta de tu corazón.
21 de septiembre
Estoy sumamente agradecido a mi Amado Supremo porque me ha dado la capacidad de la oración para devenir uno con la Conciencia de Cristo.
Ahora, ¿qué le darás a Dios puesto que Él te ha dado tanto
llanto interno? Puedes darle lo que tú sientas que es mejor.
Lo que Dios considera mejor para darte es Su Compasión. Por Su
Compasión, has aceptado la vida espiritual. Lo que deberías
sentir que es mejor para darle a cambio es la gratitud. Tu gratitud
es, con gran diferencia, tu mejor cualidad, por lo tanto, dale a Dios tu
gratitud. Cuanta más gratitud Le des, más podrás recibir de Él.
Hay muchos caminos
para ver el Rostro de Dios,
pero sólo un camino
para sentarse a los Pies de Dios,
y ese camino es respirar constantemente
el hálito de la gratitud.
22 de septiembre
Estoy sumamente agradecido a mi Amado Supremo porque me ha dado la capacidad de la dedicación para devenir uno con la Conciencia de Buda.
Para desarrollar la gratitud perfecta, en primer lugar por favor,
intenta sentir que la gratitud habita en tu corazón. Después
pregúntate si tú eres o no eres el corazón. La respuesta inmediata será:
‘un minuto al día’. El resto del tiempo eres la mente o eres el
cuerpo o eres el vital. Pero si puedes sentir que eres el
corazón, no sólo durante un minuto efímero, sino las venticuatro horas del
día, si puedes sentir que la presencia de tu corazón es tu propia
existencia, entonces, fácilmente tendrás gratitud, puesto que la
gratitud vive en el corazón.
Estampa tu corazón
con una sonrisa de gratitud.
¡Serás realmente perfecto!
23 de septiembre
Estoy sumamente agradecido a mi Amado Supremo porque me ha dado la capacidad de la perfección para devenir uno con la Conciencia de Krishna.
¿Cómo puedes aumentar tu gratitud? Si tienes la capacidad de sentir que eres el corazón, intenta sentir que tu corazón está constantemente haciéndose más y más grande, grandísimo. Es como el padre cuyo salario está aumentando constantemente. De la misma manera, la capacidad de nuestro corazón está aumentando constantemente. Cuando el padre se va enriqueciendo, el hijo también se hace más rico porque sabe que la propiedad de su padre le pertenece también a él. Así pues, cuando el corazón está expandiéndose todo el tiempo, cuando su capacidad está aumentando todo el tiempo, la gratitud está también creciendo y aumentando en capacidad.
Quien tiene un corazón de gratitud
llegará a comprender
que el Deleite de Dios en él
es el comienzo interminable
de Dios.
24 de septiembre
Estoy sumamente agradecido a mi Amado Supremo porque me ha dado la capacidad de la satisfacción para llegar a ser uno con Él, con Su Conciencia ya manifestada y con Su Conciencia que aún se ha de manifestar.
Una vez que tienes un árbol de perfección, si quieres mantenerlo en perfectas condiciones, has de ofrecer gratitud en cada momento. Tocas la raiz del árbol y ofreces gratitud. Con gratitud tocas el pie del árbol, el tronco del árbol, las ramas del árbol, las flores del árbol, los frutos del árbol. Cuando la gratitud de tu corazón sale a la superficie, cuando te vuelves todo gratitud, esta gratitud es como un caudal, un caudal de conciencia. Cuando tu conciencia está fluyendo, siente que este caudal de gratitud es un río que riega la raiz del árbol y el árbol mismo. Así, siempre a través de la gratitud, el río de tu conciencia fluirá y regará el árbol de perfección que hay dentro de ti.
Un corazón de gratitud
estará obviamente invitado
al Banquete de Inmortalidad de Dios.
25 de septiembre
Estoy agradecido a mi Amado Supremo porque, por Su infinita Generosidad, me ha dado la capacidad de amarle más que a mí mismo.
Lo más importante para mantener el llanto interno es ofrecer en cada segundo tu gratitud al Supremo. Tu llanto interno proviene del Interés y la Compasión de Dios. Cuando ofreces tu gratitud, tu llanto interno aumenta de inmediato; se vuelve contínuo y constante. Cuando ofreces gratitud, tu llanto interno asciende a lo más alto.
Hubo un tiempo
en que estaba agradecido
a quienes estaban de mi parte,
aunque muy a menudo estaba equivocado.
Pero ahora estoy agradecido
sólo a los que están de parte de Dios,
no importa lo ineficaces que sean,
no importa lo inactivos que sean.
26 de septiembre
Estoy agradecido a mi Amado Supremo porque, por Su infinita Generosidad, me ha dado la capacidad, no de arrastrarle hacia mi mundo de deseo sino de implorar Su Presencia en mi mundo de aspiración y también de ofrecerle mi voluntad terrenal limitada y mi vida de deseo, y declarar con toda mi alma: “Hágase Tu Voluntad”.
Cuando Dios satisface tu deseo, eres todo gratitud. Si también
puedes ser todo gratitud hacia Él cuando no satisface tu deseo,
entonces Dios mismo está destinado a venir a ti, no sólo para
reemplazar y colmar tu deseo, sino para darte lo que Él tiene y
lo que Él es: la Infinitud.
Para enlazarme a Dios,
Dios tiene
Su Sol de Compasión
y yo tengo
mis llamas de gratitud.
27 de septiembre
Estoy agradecido a mi Amado Supremo porque, por Su infinita Generosidad, me ha dado la capacidad de sentir Su necesidad más que la mía propia.
Estamos en la tierra, aquí y ahora, sólo para complacer a Dios a la
Manera propia de Dios. Es, ciertamente, una tarea difícil, pero
sólo conseguimos alegría cuando superamos los obstáculos. Si no
hacemos todo aquí y ahora, no habrá satisfacción ninguna, ya que la
meta de hoy es tan sólo el comienzo del nuevo viaje de mañana.
Este nuevo viaje y la meta del viaje vendrán y nos saludarán, porque
los logros del alma y la meta del viaje son inseparables. Cuando
lloramos con gratitud, es el alma del viaje lo que actúa en nosotros y
a través de nosotros, lo cual es un logro espléndido. Y cuando
sonreimos con gratitud, es la meta del viaje que se ha vuelto una con
el punto de partida de la aspiración y con el
horizonte-siempre-trascendente de la aspiración.
Tu mente hace sólo una cosa:
escribe
cada día cartas
de gratificación a sí misma.
Tu corazón hace sólo una cosa:
escribe
cada día una carta
de gratitud a Dios.
28 de septiembre
Convertiré los pétalos de mi rosa-corazón en las lágrimas de gratitud de mi vida.
Cuando experimentes gratitud, siente que una flor –un loto o una
rosa– se está abriendo dentro de ti, pétalo a pétalo, y cuando
experimentes tremenda gratitud, siente que la flor se ha abierto por
completo.
La belleza de una rosa
no necesita recomendación.
La fragancia de mi corazón de gratitud
tampoco necesita recomendación.
29 de septiembre
Estaré sumamente, sumamente agradecido a mi Amado Supremo el día en que pueda sentir que el ave de mi alma sólo vive para Él dentro de la jaula de mi cuerpo aquí en la Tierra y allá en el Cielo.
Podemos ofrecer gratitud a Dios, sea cual sea la clase de conciencia
que tengamos. Si no estamos teniendo buenos pensamientos podemos
decir: “Oh Dios, Te estoy agradecido porque, no importa lo malo que
ahora sea, hace unos pocos años era infinitamente peor. Debido
a Tu Compasión he llegado a ser al menos un ser humano”.
Las llamas de gratitud de tu corazón
pueden crear y crearán
un poder invisible
que un día será visible
incluso a tu simple vista humana.
30 de septiembre
Estaré sumamente, sumamente y sumamente agradecido a mi Amado Supremo el día en que pueda declarar al mundo de adentro y al mundo de afuera, que soy lo que Él tiene y que tengo lo que Él es.
Cuando alcanzamos la Meta transcendental vemos que Dios y nosotros somos uno y seguiremos siendo uno para siempre. El hombre y Dios, el aspirante en el hombre y el salvador en Dios, son totalmente uno. El uno colma al otro. El uno colma a través de la gratitud de su alma; el otro colma a través de la infinita Compasión de Su Alma. Gratitud y Compasión se colman mutuamente; la gratitud del alma aspirante del hombre y la Compasión del Alma iluminadora de Dios.
La aspiración empieza.
La entrega continúa.
La gratitud concluye.