Septiembre: Gratitud

 

1 de septiembre

 

La gratitud es algo en nuestro corazón que nos ayuda a trascender nuestra experiencia terrenal e intensificar nuestra realización de Dios.

Estamos agradecidos a Dios porque Él está con nosotros aquí y ahora.  Estamos agradecidos a Dios porque Él ha creado un hambre genuina de Él dentro de nosotros.  Estamos agradecidos a Dios porque nos ha dicho repetidamente que mantendrá Su Promesa.  ¿Cuál es Su Promesa?  Su Promesa es que no estará satisfecho a menos y hasta que cada creación Suya Le satisfaga a Su propia Manera.
 

Todas mis quejas
devinieron en lágrimas de gratitud
cuando mi Señor Supremo se acercó a mí
con Su Rostro rebosante de Sonrisa.


 

2 de septiembre

 

Si quieres vivir en un mundo de gratitud, debes librarte del mundo de la tentación.

Un verdadero buscador Le ofrece a Dios lo que es y lo que tiene.  Lo que tiene es ignorancia.  Lo que es, es un corazón de gratitud.  Cuando ofrece su corazón de gratitud, deviene en un instrumento elegido del Supremo.  Un instrumento elegido complace a Dios unas veces a su propia manera y otras veces a la Manera de Dios.  Llega un momento en que un instrumento elegido se transforma en un instrumento incondicionalmente entregado.  Un instrumento incondicionalmente entregado, complace a Dios en todo momento a la Manera de Dios.
 

Él deviene en su corazón de meditación.
Esta es su manera especial
de dar gracias a Dios.


 

3 de septiembre

 

Uno puede hacer aflorar la gratitud mediante el constante llanto interno.

Lloramos externamente cuando necesitamos el nombre, la fama, la capacidad externa, la prosperidad y todas esas cosas desesperadamente.  Pero cuando lloramos internamente, hemos de sentir que lo hacemos sólo por complacer y satisfacer a Dios a Su propia Manera.  El llanto externo es para nuestra propia satisfacción a nuestra propia manera.  El llanto interno es para la satisfacción de Dios a la propia Manera de Dios.  Si hay un constante llanto interno, significa que intentamos complacer a Dios, satisfacer y colmar a Dios a Su propia Manera.  Si podemos llorar internamente en silencio, nuestra gratitud aumenta, porque dentro del llanto interno está la morada de la gratitud y en la morada de la gratitud está Dios.


La comida favorita de Dios
consiste en las lágrimas de gratitud
de mi corazón
y la sonrisa de satisfacción
de mi vida.


 

4 de septiembre

 

Estampa tu corazón con una sonrisa de gratitud.  ¡Serás realmente perfecto!

Estoy agradecido al mundo porque me ha dado la oportunidad de servir al Supremo.  Estoy agradecido al mundo porque me ha dado la oportunidad de invocar a mi Supremo y ofrecérselo al mundo en general.  Estoy agradecido al mundo porque me ha dado la oportunidad de hacerle sentir que Dios es la única Vida, la única Realidad, la cual es la elección eterna de la humanidad y la cual llegará finalmente a ser la divinizada, perfeccionada e inmortalizada voz del Supremo de la humanidad.  Le estoy agradecido al mundo, no porque me haya dado lo que tiene –la aspiración– sino porque me ha aceptado como soy.  Nada más y nada menos que lo que soy es lo que el mundo espera de mí.


Oh, inexperto corazón mío,
intenta llegar a ser la sonrisa
de la gratitud y la entrega.
Tu ilimitado mundo de ansiedad y preocupación
no tardará en desaparecer.


 

5 de septiembre

 

Mi vida de éxito comienza cuando siento que puedo darle a Dios lo que soy: mi corazón de gratitud.

Señor Supremo, por Tu infinita Generosidad me has elegido para ser Tu instrumento.  Podrías haber elegido a otra persona para este papel pero me has concedido a mí esta oportunidad dorada.  Te ofrezco mi constante gratitud, mi corazón de gratitud, puesto que me has elegido para devenir en Tu instrumento y manifestarte aquí en la tierra a Tu propia Manera.
 

Un corazón de gratitud
tan sólo está a una distancia muy corta
de la Victoria-Dios.



6 de septiembre

Esta mañana he descubierto algo absolutamente nuevo –sólo mi corazón de gratitud incesantemente sincero puede hacer el trabajo de mi amor, devoción y entrega de la manera más satisfactoria.  Mi Señor, dame capacidad para llevar a cabo mi nuevo descubrimiento cada día de mi vida.

Cada mañana has de ofrecerle a Dios tu gratitud por haber despertado tu conciencia, mientras que otros aún están dormidos, y por todas Sus infinitas Bendiciones para ti.  Si Le ofreces tan sólo un fragmento de tu gratitud, sentirás la Compasión de Dios.  Entonces, cuando sientas la Compasión de Dios, intenta ofrecerte.  Di: “Voy a intentar complacerte sólo a Tu manera.  Hasta ahora Te he estado pidiendo que me complazcas a mi manera, que me des esto y aquello otro para que yo pueda ser feliz.  Pero hoy Te estoy pidiendo capacidad para complacerte a Tu propia Manera”.  Si puedes decir esto con sinceridad, tu meditación matinal se fortalecerá automáticamente.


Mi Señor,
Te doy las gracias
porque me has dado
un pequeño papel en Tu Juego Cósmico.
Te doy las gracias
porque me has dado
capacidad para admirar
Tus grandes Sueños para con Tu Universo.

 

 

7 de septiembre

 

Soy feliz porque tengo un corazón de amor.  Soy feliz porque tengo una mente de confianza.  Soy feliz porque tengo una vida de gratitud.

El Piloto Interno te dará la inspiración y la aspiración para volverte espiritual y podrá darte más receptividad si ve que cada día estás aumentando tu capacidad de gratitud.  Cuanta más gratitud puedas ofrecerle al Supremo Piloto en ti, más y antes aumentarás tu receptividad.  Gratitud significa auto-ofrecimiento al ser superior en uno mismo.  Esta gratitud no está dirigiéndose a nadie más; está dirigiéndose a tu propio ser más elevado.  La gratitud nos ayuda a identificarnos y a sentir la unicidad con nuestra propia realidad superior.


Oh, mi corazón de gratitud,
eres mi compañero indispensable.
Juntos alcanzaremos el Hogar de Satisfacción
de nuestro Amado Supremo.


 

8 de septiembre

 

La gratitud es la multiplicación del amor-unidad de nuestro corazón.

En el instante que ofrezcas gratitud en tus pensamientos y en tus sentimientos, tu unidad será perfecta.  Si ofreces tu gratitud, entenderás más; tu visión mental, tu visión psíquica, todo, se volverá perfecto.  Gratitud, gratitud, gratitud es la única respuesta.  Procura cultivar la flor de la gratitud en tu corazón y observa como se abre pétalo a pétalo.  A medida que se abre está esparciendo su belleza y su fragancia.


Si siembras las semillas de la gratitud
en tu corazón,
sin duda verás
llamas de dedicación
que crecerán y crecerán
hasta llegar a convertirse en
un sol de perfección.



9 de septiembre

Puedes conocer la Voluntad de Dios en tu vida cotidiana, si por la mañana temprano Le ofreces a Dios tu máxima gratitud por las cosas que Él ha hecho ya por ti.

Cuando ofreces tu corazón de gratitud, éste se expande; y cuando se expande se vuelve uno con la Realidad Universal de Dios.  Por la mañana temprano, antes de meditar o de hacer nada, ofrece tanta gratitud como puedas; ofrece tus fervorosas lágrimas sencillamente por haber devenido en lo que ahora eres.  Si lo haces así, antes o después llegarás a ser infinitamente más de lo que ahora eres.  Así, la gratitud te podrá hacer sentir cual es la Voluntad de Dios.  La Voluntad de Dios actuará en ti y a través de ti, y Dios lo hará todo en ti, a través de ti y por ti, si ofreces gratitud.


Tu corazón de gratitud
es el tesoro más valioso de tu alma
y este tesoro nunca puede ser robado
por nadie.


 

10 de septiembre

 

La mejor manera de aumentar nuestra gratitud es llorar con más alma y más espontaneidad que un bebé que llora pidiendo la leche o pidiendo un juguete.

Consideremos a Dios como un tendero.  Él vende muchas cosas: amor, alegría, belleza, pureza, gracia y muchas otras cosas.  Pero en Su tienda hay una cosa muy cara, y es la gratitud.  Cuando vamos a Dios-el-tendero podemos comprar de todo porque es bastante barato.  Pero cuando intentamos comprar gratitud quedamos impactados al oír el precio.  No tenemos tanto dinero.  ¿Por qué?  Porque para comprar la gratitud hemos de convertirnos en la aspiración misma, la dedicación misma, la devoción misma, la entrega misma.  Nuestra vida de aspiración, dedicación, devoción y entrega será nuestra moneda para comprar gratitud en la tienda de Dios.


La ofrenda de un ápice de gratitud
del buscador a Dios
es tan bella como una rosa
sostenida por Dios en Su propia Mano.


 

11 de septiembre

 

Dios me ha dado Su Vida capaz.  Yo estoy dándole a Dios mi gratitud activa.

Tenemos la impresión de que la gratitud es algo que ya tenemos y que no estamos dándolo a Dios; pero nos equivocamos.  No podemos tener nada que darle a Dios, a menos y hasta que lo hayamos obtenido primero de Él.  La gratitud ha de venirdirectamente de Dios.  Si Dios no nos da el sentido, el sentimiento, la flor de la gratitud en nosotros, nunca podemos entonces ofrecerle gratitud.


Cambia tu actitud interna.
Recoge todas las flores de gratitud
de tu corazón.
Un nuevo mundo se abrirá ante ti
para ayudarte a afrontar la noche de mañana
y cambiar el abismal destino
de pasado mañana.


 

12 de septiembre

 

Mediante una constante gratitud fervorosa puedes fácilmente invocar tus cualidades divinas.

Hemos de implorar a Dios por el poder de la gratitud.  En la vida espiritual, un momento de gratitud sincera al Supremo equivale a una hora de la más intensa aspiración, concentración, meditación y contemplación.  La gratitud tiene el enorme poder de ganarse a Dios, pero antes de poder darla tenemos que obtenerla.
 

Si quieres la atención de Dios
dale lo que tienes:
el Amor.
Si quieres el Amor de Dios
  dale
entonces lo que se supone que debes ser:
un corazón de gratitud.



13 de septiembre

Intenta saludar a Dios cada mañana con una sola cosa: un regalo de gratitud siempre creciente.

Todos empleamos la palabra ‘gratitud’.  Intentamos hacer sentir a los demás lo que significa la gratitud, pero ni nosotros mismos lo sabemos; nunca la hemos sentido por nosotros mismos en el más puro sentido del término.  Todo lo demás ha nacido ya en la conciencia terrestre, pero la gratitud divina aún está por nacer.  Cuando la gratitud divina nazca en nuestra vida humana, la manifestación de Dios dejará de ser un clamor lejano.  Cuando la gratitud nazca en la vida humana, la Realidad de Dios podrá manifestarse en la Tierra.
 

Mi Absoluto Señor Supremo,
mi corazón de gratitud es el único lugar
donde puedo ver Tus Pies de Compasión.


 

14 de septiembre

 

Cada día tenemos la oportunidad dorada de ofrecerle nuestra gratitud a nuestro Amado Señor Supremo en todo lo que hacemos.  No hay un sólo segundo en que no podamos ofrecerle gratitud a Dios.

Naturalmente, ofrecemos gratitud a Dios por las cosas buenas.  Pero incluso si tenemos malas experiencias, como malos pensamientos, también podemos mostrar nuestra gratitud.  Hay dos maneras de hacerlo.  Una es comparar inmediatamente lo que está sucediendo ahora con otro momento en el que hayamos tenido una experiencia aún peor.  Veremos que los pensamientos impuros, erróneos, no divinos, que hoy estamos teniendo, no son nada comparados con lo que experimentabamos aquel día horrible en que sufrímos tan terriblemente.  Entonces podemos decir: “Ahora mismo soy malo, pero estoy muy agradecido a Dios porque mi conciencia es mucho más alta que aquel día horrible”.  O bien podemos compararnos con lo que éramos hace diez años.  Entonces diremos: “Oh Dios, estoy muy agradecido de no ser hoy tan malo como hace diez años”.  Esta es la mejor manera; comparar nuestra propia vida de ahora con lo que solía ser antes.
 

Exhala el polvo del pasado
Inhala la fragancia del futuro.


 

15 de septiembre

 

Lenta e inequívocamente estás escalando el árbol de gratitud de tu corazón.

Otra manera de ofrecerle gratitud a Dios constantemente es compararnos con las personas comunes y corrientes que nos rodean.  Podemos mirar a un lado y a otro y encontrar inmediatamente personas sin aspiración que son infinitamente peores que nosotros. Podemos decir entonces: “Oh Dios, por Tu Compasión soy infinitamente mejor que estas personas.  Podría haber sido como él o como ella, pero Tú me has mantenido mucho mejor.  Eres así de amable y compasivo conmigo”.
 

Ahora que he talado
el árbol de ingratitud de mi corazón,
Dios está abriendo la Puerta de Su Corazón
sin condiciones
y la va a dejar
abierta eternamente.


 

16 de septiembre

 

La gratitud es el propio sentimiento de interés por lo Altísimo.

Así como lo Altísimo se interesa por lo más bajo, lo más bajo también debería interesarse por lo Altísimo.  Tal vez nos preguntemos: “¿Qué podemos hacer por Dios con nuestro interés?”  Tenemos que saber lo que pensará Él de nosotros si vivimos una vida común y corriente, no divina, animal.  La respuesta es que se sentirá miserable.  Pensará que no estamos haciendo ningún progreso y que estamos reteniendo Su Manifestación.  Nuestro interés por lo Altísimo nos hace sentir lo que podemos hacer, que es ofrecer nuestra gratitud.  Esta es una manera de considerar la gratitud.
 

Por la noche
sólo
tiene sueños de Dios,
y durante el día
su vida deviene
una incesante ola de gratitud.


 

17 de septiembre

 

La llegada más reciente al pórtico del Cielo es el corazón de gratitud de mi vida.

Hay otra forma de considerar la gratitud.  Cuando estamos a punto de ser totalmente destruídos, nuestra esperanza, nuestro orgullo, todo lo que tenemos, está destrozado y exhausto.  Pero si dentro de nuestra desesperanza, desamparo, destrucción y frustración, vemos un rayo de esperanza, un rayo de luz, esa esperanza o esa luz es la gratitud.  Como un imán, nuestro ápice de luz está atrayendo una fuerza superior que entra en nosotros para salvarnos.  Este imán, en cuanto lo tenemos, atrae hacia sí más Gracia de Dios y más Amor de Dios.  Este imán es nuestro llanto interno, nuestra gratitud, que está haciendo venir más Amor de lo alto.


Si tomas
el Afecto y el Amor de Dios
con agradecimiento,
indiscutiblemente llegarás a ser
tan grande como bueno.



18 de septiembre

¿Cómo derretir el Corazón de Dios?  Sencillamente lava tu vida con jabón de gratitud.

Lo malo es que nuestra mente humana siente que la gratitud es algo inferior.  Sentimos que al ofrecer gratitud a Dios, porque Él nos ha ofrecido algo antes, estamos haciendo algo inferior.  Si alguien ha hecho algo por nosotros, naturalmente mostraremos nuestra gratitud, pero sentimos que el poder de la gratitud es inferior al poder de dar.
 

Dios me dio algo especial:
la conciencia.
Yo Le di algo especial a Dios:
buena voluntad.
Ahora Dios quiere darme
Su Satisfacción
y  yo quiero darle a Dios
mi gratitud.


 

19 de septiembre

 

Mi Señor Supremo, soy todo gratitud a Ti porque le has dado a mi corazón la buena disposición para aceptarte.

Dios nos ve a Él mismo y a nosotros como uno.  Él siente que está dando lo que tiene: Amor y Compasión, y que nosotros estamos dando lo que tenemos: gratitud.  Nuestro poder de gratitud es exactamente tan fuerte como Su Luz y Su Poder de Amor.  Al principio del Juego, Él nos dio lo que quiso, que era la gratitud, y guardó para Sí su Luz.  Ahora, Él tiene el rol de ofrecernos la Luz y nuestro rol es ofrecerle la gratitud.  Sólo cuando Él nos está dando Su Luz y nosotros estamos dándole nuestra gratitud, podemos manifestarle.
 

La gratitud lleva el mensaje
de la Inmortalidad
y entra en el Corazón de Dios
para ver la Sonrisa de Satisfacción universal de Dios.



20 de septiembre

Mi Señor Supremo, soy todo gratitud hacia Ti porque le has dado a mi mente la buena gana para esperarte.

¿Cómo desarrollas la gratitud?  No mirando al pasado lejano.  ¿Qué eras en el pasado?  Un montón de deseos, un montón de envidias, un montón de inseguridad y un montón de falsedad.  Pero ahora, ¿en que te has convertido? ¿Eres la misma falsedad monumental?  No, ni mucho menos.  Ahora estás en la verdad, eres de la verdad y para la verdad.  ¿Qué te ha hecho sentir que estás en la verdad y que eres de la verdad y para la verdad o para la vida más elevada?  La respuesta es: tu llanto interno.  ¿Y quién te ha dado ese llanto interno?  Dios.
 

Nunca te quedes perdido
en tu pasado no-aspirante.
Nunca te canses de llamar

a la nueva puerta de tu corazón.



21 de septiembre

Estoy sumamente agradecido a mi Amado Supremo porque me ha dado la capacidad de la oración para devenir uno con la Conciencia de Cristo.

Ahora, ¿qué le darás a Dios puesto que Él te ha dado tanto llanto interno?  Puedes darle lo que tú sientas que es mejor.  Lo que Dios considera mejor para darte es Su Compasión.  Por Su Compasión, has aceptado la vida espiritual.  Lo que deberías sentir que es mejor para darle a cambio es la gratitud.  Tu gratitud es, con gran diferencia, tu mejor cualidad, por lo tanto, dale a Dios tu gratitud.  Cuanta más gratitud Le des, más podrás recibir de Él.
 

Hay muchos caminos
para ver el Rostro de Dios,
pero sólo un camino
para sentarse a los Pies de Dios,
y ese camino es respirar constantemente
el hálito de la gratitud.


 

22 de septiembre

 

Estoy sumamente agradecido a mi Amado Supremo porque me ha dado la capacidad de la dedicación para devenir uno con la Conciencia de Buda.

Para desarrollar la gratitud perfecta, en primer lugar por favor, intenta sentir que la gratitud habita en tu corazón.  Después pregúntate si tú eres o no eres el corazón.  La respuesta inmediata será: ‘un minuto al día’.  El resto del tiempo eres la mente o eres el cuerpo o eres el vital.  Pero si puedes sentir que eres el corazón, no sólo durante un minuto efímero, sino las venticuatro horas del día, si puedes sentir que la presencia de tu corazón es tu propia existencia, entonces, fácilmente tendrás gratitud, puesto que la gratitud vive en el corazón.
 

Estampa tu corazón
con una sonrisa de gratitud.
¡Serás realmente perfecto!



23 de septiembre

Estoy sumamente agradecido a mi Amado Supremo porque me ha dado la capacidad de la perfección para devenir uno con la Conciencia de Krishna.

¿Cómo puedes aumentar tu gratitud?  Si tienes la capacidad de sentir que eres el corazón, intenta sentir que tu corazón está constantemente haciéndose más y más grande, grandísimo.  Es como el padre cuyo salario está aumentando constantemente.  De la misma manera, la capacidad de nuestro corazón está aumentando constantemente.  Cuando el padre se va enriqueciendo, el hijo también se hace más rico porque sabe que la propiedad de su padre le pertenece también a él.  Así pues, cuando el corazón está expandiéndose todo el tiempo, cuando su capacidad está aumentando todo el tiempo, la gratitud está también creciendo y aumentando en capacidad.


Quien tiene un corazón de gratitud
llegará a comprender
que el Deleite de Dios en él
es el comienzo interminable
de Dios.


 

24 de septiembre

 

Estoy sumamente agradecido a mi Amado Supremo porque me ha dado la capacidad de la satisfacción para llegar a ser uno con Él, con Su Conciencia ya manifestada y con Su Conciencia que aún se ha de manifestar.

Una vez que tienes un árbol de perfección, si quieres mantenerlo en perfectas condiciones, has de ofrecer gratitud en cada momento.  Tocas la raiz del árbol y ofreces gratitud.  Con gratitud tocas el pie del árbol, el tronco del árbol, las ramas del árbol, las flores del árbol, los frutos del árbol.  Cuando la gratitud de tu corazón sale a la superficie, cuando te vuelves todo gratitud, esta gratitud es como un caudal, un caudal de conciencia.  Cuando tu conciencia está fluyendo, siente que este caudal de gratitud es un río que riega la raiz del árbol y el árbol mismo.  Así, siempre a través de la gratitud, el río de tu conciencia fluirá y regará el árbol de perfección que hay dentro de ti.


Un corazón de gratitud
estará obviamente invitado
al Banquete de Inmortalidad de Dios.



25 de septiembre

Estoy agradecido a mi Amado Supremo porque, por Su  infinita Generosidad, me ha dado la capacidad de amarle más que a mí mismo.

Lo más importante para mantener el llanto interno es ofrecer en cada segundo tu gratitud al Supremo.  Tu llanto interno proviene del Interés y la Compasión de Dios.  Cuando ofreces tu gratitud, tu llanto interno aumenta de inmediato; se vuelve contínuo y constante.  Cuando ofreces gratitud, tu llanto interno asciende a lo más alto.


Hubo un tiempo
en que estaba agradecido
a quienes estaban de mi parte,
aunque muy a menudo estaba equivocado.
Pero ahora estoy agradecido
sólo a los que están de parte de Dios,
no importa lo ineficaces que sean,
no importa lo inactivos que sean.


 

26 de septiembre

 

Estoy agradecido a mi Amado Supremo porque, por Su infinita Generosidad, me ha dado la capacidad, no de arrastrarle hacia mi mundo de deseo sino de implorar Su Presencia en mi mundo de aspiración y también de ofrecerle mi voluntad terrenal limitada y mi vida de deseo, y declarar con toda mi alma: “Hágase Tu Voluntad”.

Cuando Dios satisface tu deseo, eres todo gratitud.  Si también puedes ser todo gratitud hacia Él cuando no satisface tu deseo, entonces Dios mismo está destinado a venir a ti, no sólo para reemplazar y colmar tu deseo, sino para darte lo que Él tiene y  lo que Él es: la Infinitud.


Para enlazarme a Dios,
Dios tiene
Su Sol de Compasión
y yo tengo
mis llamas de gratitud.   



27 de septiembre

Estoy agradecido a mi Amado Supremo porque, por Su infinita Generosidad, me ha dado la capacidad de sentir Su necesidad más que la mía propia.

Estamos en la tierra, aquí y ahora, sólo para complacer a Dios a la Manera propia de Dios.  Es, ciertamente, una tarea difícil, pero sólo conseguimos alegría cuando superamos los obstáculos.  Si no hacemos todo aquí y ahora, no habrá satisfacción ninguna, ya que la meta de hoy es tan sólo el comienzo del nuevo viaje de mañana.  Este nuevo viaje y la meta del viaje vendrán y nos saludarán, porque los logros del alma y la meta del viaje son inseparables.  Cuando lloramos con gratitud, es el alma del viaje lo que actúa en nosotros y a través de nosotros, lo cual es un logro espléndido.  Y cuando sonreimos con gratitud, es la meta del viaje que se ha vuelto una con el punto de partida de la aspiración y con el horizonte-siempre-trascendente de la aspiración.
 

Tu mente hace sólo una cosa:
escribe
cada día cartas
de gratificación a sí misma.
Tu corazón hace sólo una cosa:
escribe
cada día una carta
de gratitud a Dios.



28 de septiembre

Convertiré los pétalos de mi rosa-corazón en las lágrimas de gratitud de mi vida.

Cuando experimentes gratitud, siente que una flor –un loto o una rosa– se está abriendo dentro de ti, pétalo a pétalo, y cuando experimentes tremenda gratitud, siente que la flor se ha abierto por completo.
 

La belleza de una rosa
no necesita recomendación.
La fragancia de mi corazón de gratitud
tampoco necesita recomendación.


 

29 de septiembre

 

Estaré sumamente, sumamente agradecido a mi Amado Supremo el día en que pueda sentir que el ave de mi alma sólo vive para Él dentro de la jaula de mi cuerpo aquí en la Tierra y allá en el Cielo.

Podemos ofrecer gratitud a Dios, sea cual sea la clase de conciencia que tengamos.  Si no estamos teniendo buenos pensamientos podemos decir: “Oh Dios, Te estoy agradecido porque, no importa lo malo que ahora sea, hace unos pocos años era infinitamente peor.  Debido a Tu Compasión he llegado a ser al menos un ser humano”.
 

Las llamas de gratitud de tu corazón
pueden crear y crearán
un poder invisible
que un día será visible

incluso a tu simple vista humana.



30 de septiembre

Estaré sumamente, sumamente y sumamente agradecido a mi Amado Supremo el día en que pueda declarar al mundo  de adentro y al mundo de afuera, que soy lo que Él tiene y que tengo lo que Él es.

Cuando alcanzamos la Meta transcendental vemos que Dios y nosotros somos uno y seguiremos siendo uno  para siempre.  El hombre y Dios, el aspirante en el hombre y el salvador en Dios, son totalmente uno.  El uno colma al otro.  El uno colma a través de la gratitud de su alma; el otro colma a través de la infinita Compasión de Su Alma.  Gratitud y Compasión se colman mutuamente; la gratitud del alma aspirante del hombre y la Compasión del Alma iluminadora de Dios.


La aspiración empieza.
La entrega continúa.
La gratitud concluye.