Julio: Luz
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1 de julio
La luz es el verdadero alimento.
De todas las cualidades divinas, la luz es, desafortunadamente, la
menos querida, aún siendo sumamente necesitada por todos. La
gente quiere paz, alegría y poder, pero raramente quiere
la luz. Consciente o inconscientemente tienen miedo a la
luz. Sienten que la refulgencia de la luz arrancará de raiz el
árbol de
ignorancia que encarnan. Sienten que la luz divina expondrá sus
imperfecciones, sus limitaciones y su esclavitud, pero eso no es
cierto. La luz divina abraza al mundo y a toda su
ignorancia. Es más, la luz divina siente que es su deber
inherente elevar la conciencia humana hacia la plenitud de la Vida
Divina.
Si eres un buscador
de la luz-silencio,
Dios te concederá
un amanecer eterno
en Su Corazón Universal.
2 de julio
La luz es la vida del mundo interno.
Cuando tenemos la experiencia interna de la luz, comprendemos que lo finito puede encarnar y revelar lo Infinito y, al mismo tiempo, lo Infinito puede manifestar su Infinitud, su Eternidad y su Inmortalidad en y a través de lo finito. Cuando tenemos la experiencia interna de la luz, sentimos la constante necesidad de saber si estamos trabajando para Dios, si estamos poniéndonos constantemente de parte de Dios, o si Dios está poniéndose de nuestra parte. Tras haber tenido la experiencia interna de la luz, queremos ponernos siempre de parte de Dios. No queremos, ni permitimos, que Dios se ponga de nuestra parte. Esta es la experiencia que trasciende todas las demás. Cuando uno ha tenido la plena experiencia interna de la Luz infinita, uno se pone siempre de parte del Supremo.
Si no acortas
tus vagabundeos terrenales,
no podrás botar
el barco de la luz-perfección.
3 de julio
No hay nada más bello sobre la tierra que la Luz-Paciencia de Dios.
Quieres ver la luz. Estás tratando de entrar en la
inmensidad de esta Luz o estás tratando de hacer emerger la luz que ya
tienes.
¡Maravilloso! Pero hay muchos que temen la luz. Dicen: “Sí,
queremos luz”, pero en cuanto ésta viene a ellos sienten
que van a quedar expuestos. Piensan que si pueden esconderse en
una habitación oscura, estarán en posición de ver el mundo y dictar sus
juicios, pero nadie podrá verlos. Esta es su esperanza. Por
eso, sienten que su oscuridad es una especie de seguro y
salvaguarda. Cuando la luz viene y está lista para entrar en
ellos, sienten que todas sus debilidades y limitación, todas sus ideas
y pensamientos negativos, quedarán expuestos. Pero la verdadera
función de la luz no es exponer sino iluminar; transformar nuestros
pensamientos negativos y destructivos en pensamientos positivos y
afirmativos.
El tiempo se desmoronará pronto
si no empiezas a vivir
para la Luz-Satisfacción de Dios,
dentro de la cima-aspiración de tu corazón.
4 de julio
No hay nada más bello en el Cielo que la Luz-Compasión de Dios.
Quieres saber cómo puedes recibir luz o cómo puedes hacer emerger la luz. Para ello necesitas preparación, ¿y cuál es esta preparación? La preparación es tu concentración pura, tu meditación pura. Cuando empiezas tu meditación o concentración, procura sentir que has venido de la luz y estás en la luz. Esto no es tu imaginación; no es tu alucinación mental, ¡ni mucho menos! Es una verdad real, sólida y concreta, que tú encarnas la luz y que tú eres la luz misma. Verás que hay un espontáneo flujo de luz desde dentro. Primero lo sentirás dentro de tu corazón. Luego lo sentirás en tu frente, en el tercer ojo; y finalmente lo sentirás en todas partes.
La oscuridad es luz:
esto es lo que mi mente piensa.
La Luz es deleite:
esto es lo que mi corazón siente.
5 de julio
No hay nada más bello en mí que la Luz-Perdón de Dios.
Hay otra manera de ver la luz. Al respirar, cuando tomas aire, siente que estás inhalando algo que está purificando todo lo que tiene que ser purificado en tu interior y, al mismo tiempo, energizando todo lo que está desnutrido. Al principio, hay bastantes cosas dentro de ti que deben ser purificadas. Hay bastantes cosas que están hambrientas. Así pues, cuando sientes que estás alimentando, energizando, y al mismo tiempo purificando, verás que la luz se vuelve absolutamente natural.
Fue fiel
a la Luz-Compasión de Dios.
Por eso
Dios hizo su vida
supremamente bella.
6 de julio
Cuando la luz entra en nuestra conciencia física, todo tipo de miedo está destinado a desaparecer.
En la vida espiritual queremos a Dios, pero en cuanto
vemos un poco
de Su Luz infinita nos sentimos sumamente asustados.
Sentimos que toda nuestra imperfección va a quedar expuesta. En
lugar de eso, siempre debemos sentir que la Luz de Dios está ahí sólo
para iluminarnos. No hay límite para nuestro logro, no
hay límite para nuestra realización, no hay límite para nuestra
manifestación de Dios, porque la luz en nuestro interior estará
constantemente guiándonos. Por tanto no tenemos que temer nada.
Viendo al corazón
rebosante de la luz del alma,
la mente se maldijo:
"Oh, ¡por qué soy tan estúpida!
¿Por qué no visito a mi alma
cada día?"
7 de julio
Cuando rezamos y meditamos, recibimos luz y todo está claro para nosotros.
Unas veces el aspirante sólo podrá imaginar a Dios y otras veces, a pesar de sus esfuerzos externos, tal vez no sienta en sí mismo la presencia de Dios, y a veces puede incluso olvidarse de la existencia de Dios. Pero siempre debe recordar que tiene un Origen, y ese Origen es la Luz, la Luz sin límites, la Luz infinita. Ha estado durante muchos años revolcándose en los placeres de la ignorancia y todavía no ha salido de ella. Pero ha de sentir que su Origen no es la ignorancia; su Origen es la Luz y el Deleite. Él es para ese Origen y está haciendo un esfuerzo consciente para regresar a su origen. Mientras regresa, está manifestando el Deleite de Dios aquí en la Tierra. Incluso ahora está en la ignorancia hasta cierto punto, pero él es siempre para la Vida de Dios y él es siempre para la Luz de Dios. Si puede recordar esto, tendrá una constante percepción de satisfacción en su vida. Sentirá luz, más luz, abundante luz, Luz infinita en su vida interna y externa.
Su corazón está implorando
escuchar
la voz de la luz-silencio.
Su alma está implorando
llegar a ser
el Deleite-Satisfacción de Dios.
8 de julio
La experiencia externa de luz significa la transformación de los deseos que nos atan en libertad emancipadora. La experiencia interna de la Luz es la transformación del destino de la tierra en el rostro de Dios.
Para meditar en una cualidad, por ejemplo la luz, primero intenta imaginar lo que sucederá cuando esa cualidad entre en ti. Intenta imaginar lo que sucederá si la luz entra en ti. La respuesta es que se producirá la iluminación. Pon la iluminación ante tu visión mental y siente que, despacio, constante e infaliblemente, estás llegando a ser la iluminación misma. De esta manera la imaginación te dará el mensaje de la realidad. Entonces has de sentir que esta realidad no es otra cosa que tu verdadero ser, y que has de llegar a convertirte en esta realidad.
No importa cuán fugaz
sea tu sonrisa,
tu sonrisa es el verdadero comienzo
de tu luz-sabiduría.
9 de julio
Cuando uno quiere expandirse internamente, la luz que hay allí está llamada a guiarlo e iluminarlo.
La mente necesita un poder superior que la mantenga tranquila. Ese poder superior es el poder del alma. Hemos de hacer salir la luz del alma, que tiene poder ilimitado. En el mundo externo, cuando alguien es superior en fuerza o en poder, intenta castigar al inferior. Pero en el mundo espiritual, la luz del alma no torturará ni castigará a la mente. Al contrario, actuará como una madre sumamente afectuosa, que siente que las imperfecciones de su hijo son sus propias imperfecciones. El corazón sentirá la oscuridad, la impureza y las tinieblas de la mente como sus propias imperfecciones y, al mismo tiempo, el corazón estará en posición de ofrecer su luz a la mente. En absoluto silencio intentará transformar la naturaleza de la mente.
No esperes inactivo
la luz-progreso,
o seguirás siendo siempre
un deplorable fracaso.
10 de julio
La danza de la luz despierta las alas de la vida para elevarse en el Silencio del Supremo Absoluto.
La fuente de la luz superior es realmente el alma. En cuanto
podamos acceder libremente a nuestro ser interno o al alma, veremos que
esta luz está saliendo a la superficie para permear toda nuestra
existencia externa.
Di ‘No’
cuando tengas que decirlo;
Di ‘Sí’
cuando quieras decirlo.
Así es como puedes triunfar
en tu mundo de auto-dedicación.
Así es como puedes proceder
en tu mundo de auto-iluminación.
11 de julio
La luz más pura, más elevada, es la Luz del Supremo Absoluto.
La Luz del Supremo puede ser vista y al mismo tiempo, puede ser sentida y
experimentada. Cuando hemos llegado a establecer nuestra unicidad
constante, eterna e inseparable con el Altísimo, la experiencia que
obtenemos es luz purísima. Si tenemos que definir la luz
purísima, podemos decir que no es sino una experiencia del Supremo en el
Supremo. Cuando sentimos conscientemente nuestra unicidad
permanente y completa con el Supremo Absoluto, obtenemos una
experiencia eterna y perpetua de luz purísima y real, y la
conciencia purísima del Supremo es puesta a nuestra disposición.
En la luz-silencio
el alma está tocando
su propia música divina
para la transformación total
del cuerpo, el vital, la mente y el corazón.
12 de julio
Necesitamos Luz para ver al Creador dentro y a la creación fuera.
Logramos la experiencia de la luz más pura en virtud de nuestro clamor interno. Si trabajamos externamente por la riqueza o el poder material, antes o después conseguimos esas cosas externas. Cuando queremos hacer o lograr algo, tenemos que trabajar para ello. En este momento nuestro objetivo es la luz más pura. En este caso, nuestro trabajo consiste en implorar internamente por ella. Tenemos que llorar internamente como un niño, por lograr la unicidad inseparable con el Supremo. El niño llora por lo que quiere y la madre acude siempre; no importa dónde esté, ella viene a ofrecer lo que el niño quiere. Del modo similar, cuando lloramos desde lo más íntimo de nuestro corazón, nuestra petición es concedida. Pero todo depende de la sinceridad de nuestro llanto interno. Si nuestro llanto es sincero, Dios va a concedernos lo que pedimos. Si lloramos internamente por cosas espirituales –la paz, la luz, el deleite– inevitablemente vamos a conseguir estas cualidades divinas.
Nutre tu mente
con la comida-luz-iluminación de tu alma.
Serás la persona más feliz
en toda la creación de Dios.
13 de julio
Cuando la persona vive y nada en el mar de luz de su alma, se siente llena de gratitud. Deviene la expresión constante y la revelación espontánea de Dios-el-Receptor y Dios-el-Ejecutor.
La luz es el poder supremo que ilumina y transforma la
ignorancia. La luz es la capacidad del Supremo que transforma la
oscuridad en iluminación. Cualquier cosa que transforma nuestra
existencia es luz. La luz, se puede decir, es el hálito de vida
del Supremo. Cada color tiene un significado especial. La
luz azul es infinitud, inmensidad; la luz blanca es pureza; la luz
verde es frescura, energía de vida, nueva vida. Así, cada color
tiene un significado.
Ya no veo más el puente-aflicción
sobre el turbulento rio de mi vida,
porque Dios ha construido un puente
con Su Luz-Compasión.
14 de julio
Cuando la mente y la muerte sean trascendidas, el ser humano tendrá un nuevo hogar: la Luz, la Luz del Más Allá.
Cuando meditas, la luz está actuando en ti y a través de ti.
La luz que obtienes durante la meditación no sólo es para tu uso sino
también para el de los demás. Cuando recibes luz, si piensas que
puedes utilizarla a tu antojo, esa es una actitud equivocada.
Dios nos da la luz y Él mismo utiliza esa luz en nosotros y a través
de nosotros para los demás. Es cierto que a veces hacemos un mal
uso de la luz. Abusamos de la luz cuando queremos poseer el
mundo para nuestro propio bien. Pero si queremos aceptar el
mundo por amor a Dios, nunca abusaremos de la luz. Si realmente
queremos aceptar el mundo para el uso de Dios, en ese momento no
intentamos poseer el mundo sino que saltamos conscientemente al mar del
silencio y la actividad. Dios nos da la oportunidad o Dios mismo
actúa como esa oportunidad en forma de luz, para que podamos entrar en el
ancho mundo. En ese momento no poseemos nada; simplemente
ejercitamos nuestro sentimiento de unicidad.
Dios es ahora Luz,
Deleite, Deleite,
mi todo, mi totalidad
Dios es ahora Luz.
15 de julio
La experiencia externa de la luz es inspiración inmediata. La experiencia interna de la luz es aspiración eterna.
Si se trata de luz verdadera, pura y divina, puedes estar seguro
de que tu mente no podrá dudar lo que está viendo. La mente no
tiene capacidad para poner en duda la luz divina cuando está
viéndola. Si estás dudando mientras la ves, quiere decir que lo
que estás viendo no es la luz verdadera. El fulgor de la luz es
tal que no deja lugar a ninguna duda o sospecha. Si se trata absolutamente de la luz purísima de la
Conciencia divina, no puedes dudar
mientras la ves. En el momento en que la luz verdadera, la luz
divina, la luz suprema aparece, la mente queda cancelada; no funciona en
absoluto. La mente no puede existir cuando llega la luz
divina. El ser entero se vuelve todo alma, todo corazón, todo
unicidad.
Si tu vida no está cargada
con la Luz-Compasión de Dios,
tu vida será envenenada
por el hálito de la ignorancia.
16 de julio
La verdadera función de la luz espiritual es iluminar y transformar nuestra oscuridad. La luz espiritual, la luz interna, ilumina nuestras imperfecciones y ataduras de antaño.
La mente tiene capacidad para dudar de la luz divina después de
haberla visto. Primero ves la luz, y en ese momento la mente es
divina. Luego, pasadas doce horas o incluso cinco minutos, la
mente juntará fuerzas e intentará arrojar sus sospechas sobre tu
experiencia de la luz. Cuando tu conciencia desciende, cuando la
luz se aleja de tu conciencia física, tal vez en ese momento dudes de
la luz que has visto. Si Dios está ahora mismo delante de ti, no
lo vas a poner en duda. Pero en cuanto Dios desaparece de tu
visión externa, tal vez dudes de Dios.
Si puedes penetrar tu mente
con la luz trascendental de tu alma,
podrás responder fácilmente
a la pregunta universal:
¿Quién soy yo?
17 de julio
Cuando vemos la luz divina, nos sentimos felices. Cuando sentimos la luz divina, nos hacemos fuertes. Cuando crecemos en la luz divina, nuestra vida se vuelve fructífera.
Por la unicidad que tienes con tu cuerpo, no cuestionas tu ojos ni tu
nariz. Sabes que son parte de tu cuerpo y que tu cuerpo es una
parte de tu vida; así que no tienes dudas. Del mismo modo, la luz
divina es nuestra existencia real. ¿Cómo puedes negar o dudar de
tu propia existencia? Pero una vez que la experiencia ha
terminado, cuando no sientes la luz como algo tuyo, tal vez la mente
arroje su sospecha y sus dudas sobre ti.
En el mundo de la luz
vuelo de cumbre a cumbre.
Este es, ciertamente, mi progreso-perfección.
En el mundo de la noche
voy tropezando desde la ventana de la frustración
hasta la puerta de la destrucción.
Este es, ciertamente, mi logro-experiencia.
18 de julio
Cuando lloramos por ver la luz trascendental y cuando intentamos
perfeccionar nuestra naturaleza externa, nuestra perfección deja de estar a una gran distancia.
“No empujes, no tires”. La espiritualidad es una cuestión de
aceptación y trasformación. Aceptamos nuestra vida como es, y
luego intentamos transformarla. Pero no lo hacemos de cualquier
manera. La manera divina es hacerlo mediante la
aspiración. Si forzamos más de lo que somos capaces,
reventaremos. Si un niño quiere cargar con algo muy pesado, más
de lo
que es capaz, sufrirá. Sin prisa pero sin pausa se gana la
carrera. Aquí, capacidad significa receptividad. Si
desarrollamos gran receptividad, no importa cuán alto ascienda nuestra
espiritualidad o cuanto consigamos hacer descender de arriba, seremos capaces de
asimilarlo. Si el contenedor es muy grande, no tenemos porqué
preocuparnos. Por eso, cuando aspiramos a subir a la altura más
elevada, tenemos de aspirar a la expansión. No sólo los
principiantes sino también los buscadores muy avanzados han sufrido
experiencias deplorables. El plano físico no es lo bastante
amplio para contener la paz, la luz y el gozo que le trae el ser
psíquico. Por tanto, debería haber una perfecta armonía entre
la capacidad física y la capacidad del corazón.
El amor es vida.
La vida es luz.
La luz es la Meditación de Dios
y la salvación del hombre.
19 de julio
Para entrar en el universo invisible, lo que necesitamos es la iluminadora luz del alma.
Si queremos realmente la luz interna, si tenemos de verdad hambre
interna de ver a Dios cara a cara, no puede haber nada en la Tierra ni
en el Cielo que nos niegue esta profundísima búsqueda de nuestra
alma. Cada individuo tiene una libertad limitada. Esta
libertad puede ser empleada para las aspiraciones elevadas o para los
deseos. Si deseamos, sin duda, abundantes nubes eclipsarán nuestro
sol de conocimiento. Si aspiramos, Dios, el Piloto interno, nos
inspirará a correr más y más rápido hacia la Meta destinada, la Meta
del Más Allá.
Oh Ave de Luz, Oh Ave de Luz,
entra en mi corazón una vez más
con tus llamas ondulantes y resplandecientes,
Estás llamándome para que ascienda y vuele en el azul
Pero, ¿cómo puedo hacerlo?
Mi corazón está cautivo
en el aliento ahogado de una diminuta estancia.
Oh Ave de Luz, Oh Ave de Luz,
Oh Ave de Luz Suprema,
te lo ruego, no dejes en mí,
ni tan sólo un ápice de penumbra.
20 de julio
Para iluminar nuestra vida necesitamos pensamientos puros. Cada pensamiento puro es más precioso que todos los diamantes del mundo, ya que el hálito de Dios sólo reside en los pensamientos puros de las personas.
Es en nuestra existencia interna donde podemos desarrollar una
voluntad adamantina; y cuando utilizamos nuestra voluntad adamantina, la cual podemos tener fácilmente a nuestra disposición,
podemos conquistar el aliento mismo del miedo. Aquí en la tierra,
nuestra adamantina e indomable voluntad interna puede reinar y reinará
suprema. Sólo una cosa necesitamos: un conocimiento consciente de
la luz divina que es nuestra. Realizar y colmar esta luz interna
es nuestro derecho de nacimiento.
Los momentos de Luz-Justicia de Dios
son breves, muy breves.
Los días de Altura-Compasión de Dios
son largos, muy largos.
21 de julio
Sin la luz, nada puede lograrse en la vida espiritual. Con la luz todo puede lograrse. En la luz, todo está ya logrado.
No puede haber miedo, no puede haber tan siquiera una pizca de
miedo cuando vivimos en la efulgencia de nuestra alma. Para vivir
constantemente en la efulgencia del alma, tan sólo se necesita una
cosa: un llanto interno consciente. Este llanto interno se llama
aspiración, la llama ascendente en lo profundo de nosotros.
Cuando esta llama asciende hacia lo más alto, ilumina todo a su
alrededor. La oscuridad se transforma en luz, el miedo en
fortaleza, la duda en certeza, la ignorancia en sabiduría y la muerte
en Inmortalidad.
¿Cómo conquistar el miedo?
Con unicidad interna
y unicidad externa.
En la luz de la unicidad
no puede haber miedo.
22 de julio
La luz nos hace sentir que somos todo, que podemos hacer todo, que podemos llegar a ser todo.
Algunas personas claman sinceramente por la luz pero sin resultados
satisfactorios, porque sencillamente no ha llegado aún la Hora elegida
de Dios. Si un agricultor siente que debería conseguir una abundante
cosecha el primer día que empieza a trabajar duramente su tierra, se
disgustará y abandonará el campo cuando no vea resultados después de algunas
semanas de sincero esfuerzo. Pero, aunque la sinceridad es
importante, el tiempo es también un gran factor. El campo sólo
puede producir frutos satisfactorios en el tiempo propio de Dios.
Si estamos entregados al cien por cien, sentiremos que aunque no
consigamos resultados satisfactorios, esperaremos siempre la Hora de
Dios.
Dios me dió el corazón de luz
para vivir
para implorar
y para triunfar.
Dios me dió la luz del corazón
para ser,
para sonreír
y para proceder.
23 de julio
Para un buscador sincero no es nada difícil ver la Luz. Pero a los que quieren ver la Luz sólo por curiosidad, puede ser que Dios se la niegue, porque sólo quieren ver y no devenir en la Luz. Dios es quien sabe qué es lo mejor para nosotros. En tu caso, hoy verás la luz y mañana aspirarás a convertirte en ella.
Lo que necesitamos sinceramente es la luz. Pero si la luz no
viene, deberíamos estar dispuestos a esperar eternamente a que la luz
infinita recargue nuestro ser interno y externo. La falsedad
sentirá en seguida que estamos dispuestos a esperar millones de años
para bañarnos en el mar de la luz, y entonces perderá su interés por
nosotros. Si Dios quiere, puede darnos en un momento lo que
queremos. Pero si Él siente que este no es el momento adecuado,
tenemos que esperar. Entonces, si tenemos paciencia, la cual es en sí
misma la extensión de la luz o de la conciencia, podemos sentir que
estamos aumentando la luz que tenemos y la luz que está entrando en
nosotros.
La Luz-Paciencia
es el insomne respirar
de mi corazón que se da
a mi Amado Supremo.
24 de julio
Nuestro amor a la Luz-Conciencia puede acelerar nuestro logro en el cuerpo, y así lo hará.
Lo primero que tenemos que hacer en nuestra vida es rezar y
meditar. Si Le rezamos a Dios temprano en la mañana, entramos en
el mundo del Origen. Luego intentamos ofrecer la luz que hemos
recibido de nuestra oración y meditación al mundo que nos rodea.
Primero conseguimos y luego damos. Si no tengo luz alguna ¿qué
voy a dar entonces?
La mañana es el momento
de aceptar la Luz-Amor de Dios.
El mediodía es el momento
de devenir la Altura-Amor de Dios.
El atardecer es el momento
de irradiar el Deleite-Amor de Dios.
25 de julio
Nuestra devoción a la Luz-Conciencia puede acelerar nuestro logro en el ser vital, y así lo hará.
Tengamos paciencia infinita y coraje sin límite en nuestra búsqueda de la luz interna. Y si la luz no viene, no nos comprometamos en absoluto con la oscuridad y la falsedad. Debemos estar preparados para sacrificar la vida por nuestro objetivo de la luz divina. Entonces, la verdad ganará permanentemente la batalla contra la falsedad.
Para desarmar a la muerte,
el corazón humano debe rezar
insomnemente
a la Compasión de Dios,
y la vida humana debe entregarse
incondicionalmente
a la Luz de Dios.
26 de julio
Nuestra entrega a la Luz-Conciencia puede acelerar nuestro logro en la mente, y así lo hará.
Cuando has cometido un error, considera que éste ya se ha terminado.
“El pasado es polvo”, esta es mi filosofía. Aprovechemos la
oportunidad dorada de hoy para hacer lo correcto. Construyamos
nuestra base sobre una roca sólida. Crezcamos desde la luz hacia
una luz mayor, hacia la luz abundante y hacia la luz infinita. La
luz es nuestro Origen y desde la luz podemos crecer. Pero si
seguimos alimentando la oscuridad de la negatividad, no podremos crecer
en absoluto.
A menos que estés dispuesto
a aceptar alegremente
la Luz-Justicia de Dios,
¿cómo vas a satisfacer a Dios?
27 de julio
Nuestra unicidad constante e inseparable con la Luz-Conciencia puede acelerar nuestro logro en el corazón, y así lo hará.
Uno puede volverse más competente en el cumplimiento de sus tareas
terrenales haciendo primero sus tareas celestiales. Las tareas
celestiales nunca te pedirán abandonar las tareas terrenales.
Sólo tienes que hacer primero lo primero. Tu tarea celestial es
permanecer en la luz. Sólo si estás inundado de luz puedes entrar
en la oscuridad y hacer lo necesario allí. Las tareas terrenales
están llenas de oscuridad. Las tareas celestiales son la oración,
la concentración, la meditación, la contemplación. Si haces
primero tus deberes celestiales, antes o después encarnarás la
luz. Entonces, con esta luz puedes entrar en las tareas
terrenales. Por lo tanto, primero lo primero. Con tus
deberes celestiales –oración, meditación, concentración– invocarás la
luz; y una vez que estás cargado de luz, atenderás los deberes
terrenales. De lo contrario, nunca podrás adquirir la capacidad
suficiente para desempeñar tus deberes terrenales.
Si no cumples
tus obligaciones externas,
tu iluminación interna
será siempre un clamor lejano.
28 de julio
La iluminación abarca el mundo de la destrucción, el mundo de la posesión y el mundo de la tentación.
La compasión externa viene de la iluminación interna. Si uno
está iluminado en su interior, automáticamente su iluminación se
manifestará en la vida externa en forma de compasión. Primero
viene la iluminación interna; luego viene la manifestación de esa
iluminación interna en la vida externa. Esto es la
compasión. Si alguien dice estar ofreciendo compasión antes de
estar iluminado internamente, sólo está engañándose. Lo que llama
compasión no es más que su forma inconsciente de mostrar apego hacia la
conciencia terrestre.
Quien tiene sabiduría,
luz y deleite,
nunca estará atrapado
en la red de infelicidad del mundo.
29 de julio
Siempre deberíamos procurar aspirar a la iluminación para que rescate a nuestra vida terrenal del mundo de la destrucción y para que transforme nuestra vida terrenal en el libre mundo del Cielo.
La luz externa es conocimiento; la luz interna es realización. Con nuestra luz externa queremos ir hacia Dios. Con nuestra luz interna vemos y sentimos que no tenemos que ir hacia Dios porque ya estamos en Dios y Dios ya está en nosotros; vemos y sentimos que Dios es nuestra parte más elevada y más iluminada. Con nuestra luz externa sentimos que Dios es una Meta que realizar. Con nuestra luz interna no sólo sentimos que Dios es nuestro, sino que Dios es la esencia y substancia de nuestra propia realidad.
Ninguna adulación,
por muy encantadora que sea,
puede embelesar a un verdadero buscador
de la Luz infinita,
ni siquiera por un fugaz segundo,
porque él ha escapado ya
de las trampas de la tentación.
30 de julio
La experiencia interna de la luz nos dice que la vida humana es una insatisfactoria carencia constante mientras que la vida divina es un logro constantemente satisfactorio y pleno.
Hay muchas maneras de transformar la naturaleza humana. Una
manera es ampliar nuestra propia
vasija-receptividad para hacer que la luz divina y todo iluminadora del Supremo
descienda a nuestro sistema. La naturaleza humana, antes de ser
transformada, está llena de oscuridad. La oscuridad sólo puede
ser eliminada haciendo entrar la luz, y de ninguna otra manera.
Hemos de hacer descender consciente y constantemente la luz de lo alto,
y entonces aumentar nuestra receptividad. Cuanto más expandimos
la receptividad, más luz podemos admitir dentro de nosotros.
Un alma de silencio-luz
es ciertamente
soberana en la Tierra.
31 de julio
Una vez que hemos experimentado la luz interiormente, experimentamos realmente el Cielo en la Tierra: vivimos en el corazón del tiempo eterno y en el regazo de la Inmortalidad.
Otra manera de transformar la naturaleza humana es ver la luz divina
en cada ser humano y no ver ninguna otra cosa. Precisamente
porque vemos algo no-divino en nosotros y en los demás, nos ha sido
imposible transformar tanto nuestra propia naturaleza como la
naturaleza humana en general. Pero, sin importar lo que los demás
hagan, digan o sean, si vemos en los demás de manera consciente y
constante sólo la luz divina –la luz que estamos haciendo descender de
lo alto–, entonces la naturaleza humana tiene que ser transformada
automáticamente. Si vemos la luz en cada individuo y en nuestra propia
naturaleza, entonces, transformar la naturaleza humana y la naturaleza
de la tierra no sólo es posible sino inevitable. Mientras estamos
haciendo descender la luz y aumentando nuestra receptividad, y mientras
estamos viendo la luz en los demás, transformamos la naturaleza humana
y la nuestra propia.
Antes que el día termine
mi ojo de luz cambiará
mi rostro de sombrío barro
y tocará la extensión de mi espíritu.